Este organismo estatal se creó, entre otras cosas, para comprar la cosecha argentina en forma monopólica, y venderla al exterior.
En sus primeros 5 años transfirió las ganancias de los agricultores (en esa época la tierra era sembrada por arrendatarios) al Estado, a tal punto que la producción disminuyó en forma notable, como se ve en el gráfico(Producción argentina de cereales y oleaginosas entre 1921 y 2006, en toneladas):
La disminución de la producción obedeció a una caída del área sembrada del 30% en tres años:
Después de los primeros 5 años, llegamos a la situación de que el trigo no alcanzaba para el consumo interno cuando tuvimos un año seco, las divisas provenientes de la exportación no alcanzaban para las importaciones, y la política del IAPI cambió, subiendo los precios. Pero el resultado no fue muy alentador, había inflación y desconfianza en el sector rural, se había liquidado el stock de equinos de trabajo y los tractores eran muy caros.
Recién bien entrada la década del 60 se recuperó el nivel de producción que se había alcanzado antes de la Segunda Guerra.
Otro efecto fue que los competidores de Argentina le sacaron una ventaja que les permitió dominar el mercado mundial, veamos los datos de Canadá, que venía cabeza a cabeza en producción con Argentina, los datos estan expresados en promedios quinquenales:
Esta suba se da acompañando un incremento en la demanda internacional, a partir de esa época una proporción creciente de los alimentos producidos comenzó a transarse internacionalmente (22% ahora contra 4 % en los 30).
Además de la caída de área, que se recuperó posteriormente, el deterior0 vino también porque fue ese el momento(la postguerra) en que empezó la tecnificación masiva del agro en el primer mundo, mediante la fertilización, la mecanización, los plaguicidas y la genética
Nuestro país quedó aislado de esa movida, y comenzó a absorber tecnología muy tardíamente en la década del 70, cuando llegó acá la revolución verde, pero hubo que esperar hasta la década del 90 para que nos pusieramos más o menos a tono con las tecnologías modernas.
Tomé prestado de este trabajo el siguiente gráfico comparado de la productividad comparada de maíz acá y en Estados Unidos :
Todas estas cosas dieron origen a la leyenda, tan en boga en los 70, que el agro argentino no respondía a los estímulos de precio, que había razones estructurales por las cuales el cambio tecnológico no entraba, etc, etc. Fábulas refutadas 15 años más tarde, a pesar de que ahora aparezcan apóstoles del fracaso como Giberti.Los proyectos de crear una empresa testigo no monopólica no son parecidos al nefasto IAPI de antaño, pero todo el país debe prestar atención a que no aparezcan otra vez proyectos de estatización monopólica del comercio de granos, que nos llevaron al atraso en ese momento, y lo pueden volver a hacer, aún más que las retenciones.



