viernes, febrero 16, 2007

Nos siguen currando con el trigo

En notas anteriores expuse como la intervención del gobierno estaba produciendo una enorme transferencia de dinero de los productores a las multinacionales exportadoras, de entre 100 y 200 millones de dólares
Hace 40 días, en una decisión muy cuestionable, se le subieron las retenciones a la soja para generar U$S 400 millones extra, con el fin de subsidiar con ese dinero a compradores para el mercado interno, entre ellos los molineros de trigo, con el fin de que el aumento del precio internacional no se traslade a precios internos.
Con este mecanismo, se subsidiarìa a los molineros que paguen más de $ 370 por la tonelada de trigo, hasta el valor de paridad de exportación (que es el precio FOB, menos los gastos de puerto y aduaneros, menos las retenciones del 20%), este precio la Secretaría de Agricultura lo estima en $ 420.
Sin embargo, el precio interno no despega de la banda $ 350 a $ 370. A medida que los productores van vendiendo el trigo de a poquito por motivos financieros, los exportadores van comprando sin apuro, haciendo una enorme diferencia y sin pujar entre ellos ni con los molinos.
Se dan muchas explicaciones, que los molinos no tienen apuro en posicionarse en una mercadería que el Gobierno les garantiza que no les va a costa más de $ 370. Que los exportadores tienen comprado gran parte de lo que estan comprometidos a exportar, ya que el productor vendió una gran parte de la cosecha anticipada, ante el pánico que causó la intervención del gobierno en los mercados. Que no hay nuevas exportaciones por presión de las autoridades, etc.
La cuestión es que siguen ganando fortunas a expensas nuestras.
Como los subsidios no cubren las compras de trigo hechas para exportar harina, algunos creen que los molinos se beneficiarían comprando barato ahora para luego exportarle harina a Brasil. Con justa razón los molinos brasileros estan solicitando que graven a las importaciones argentinas de harina con un arancel del 30%.
Se pueden decir muchas cosas de los brasileros, pero no que son ingenuos, ellos tienen que comprar trigo argentino a U$S 180 más flete, mientras que los industriales de acá lo estan comprando a u$S 115. El 10% de retenciones a la exportación de harina no alcanza para compensar esta diferencia.
Como se ve, el que no corre vuela. Queda claro que, al igual que con la carne, la intervención del gobierno solo determina que intermediarios, industriales y exportadores engorden a expensas de los chacareros. Ya nos era dificil antes negociar con estos pulpos, como para que el estado encima les de una mano.
Como siempre me pregunto: Habrá sido de onda?

1 comentario:

Fernando dijo...

Son unos hijos de puta, y estoy seguro de que hay coima de por medio.
El que siembre trigo este año es un imbecil.