jueves, julio 07, 2016

Parte 2. La ley de Semillas

En el artículo anterior nos concentramos en el nudo actual.
Después se generó una solución parcial(en todo el sentido de la palabra parcial), y se enfatizó, por suerte, en la necesidad de una nueva Ley de Semillas. Que debe ser general, no parcial, y no concentrarse en las patentes, sino en todo el sistema de semillas.
Qué debe darle a la Argentina una nueva ley? Lograr que haya abundantes y necesarias inversiones en mejoramiento genético de las especies principales, brindándole a los productores el resultado de ese mejoramiento a un precio razonable.
La ley debe enfatizar la función fiscalizadora y reguladora del INASE, en el marco de reglamentos que den reglas claras a mejoradores y productores.
Las innovaciones patentadas(OGM) deben tener una protección como propiedad intelectual, pero es igual de importante que el mejoramiento convencional, del resto de las decenas de miles de genes que tienen los cultivos, tengan una protección efectiva que haga rentable la investigación genética.
Vayamos a los bifes:
1) La ley es para regular y proteger las creaciones fitogenéticas y su comercialización.
Pare eso deberían ser inscriptas en el registro,(con o sin patentes). La exclusividad de la comercialización por el creador debería tener un principio y un final, para generar un incentivo al progreso constante(y no dormirse). Para mi 6 años es suficiente. Luego de ese período, la variedad debería ser pública. Las patentes deberían durar el menor lapso que permitan los convenios internacionales(ojalá no fueran más de 12 años, pero no se). Cuando una variedad pasa a ser pública pero sigue usando la patente, los que la comercialicen (cualquiera) deberían reconocer al dueño de la patente el mismo fee que pagaba el obtentor (o el mismo porcentaje del precio).
2) El productor puede comprar la semilla que le vende directamente el semillero, o sembrar lo que cosechó el año anterior, pero en este caso debería estar sujeto a las siguientes reglas:
a) Productores de menos de 70 ha: Podría usar su semilla durante 3 campañas sin cargo. Luego debería volver a comprar.
b) Productores más grandes. Deberían pagar una regalía por cada hectárea sembrada con semilla cosechada el año anterior. Durante 2 o 3 campañas. Esa regalía la fija el INASE, donde esta representado el Estado, los semilleros y los productores.
La regalía se debe dividir para 4 destinos: El obtentor, el dueño de la patente si existe, el INASE para su funcionamiento, y el INTA para financiar su programa de mejoramiento de soja y trigo.
Por ejemplo si se fijan 40 kg de soja por ha, entre obtentor y patente deberían repartirse 30 kg, 3 kg para el INASE y 7 kg para INTA. Esos 40 kg representarían(en el 70% del área sembrada), 126 millones de dólares en soja y 28 millones de dólares en trigo. No es poco. El resto del área serían semilla original, semilla de variedades públicas y productores de menos de 70 ha.
Las estampillas que los semilleros deben colocar en las bolsas originales que venden también generarían una contribución para el INASE y el INTA.
3) Esto se controla por el mecanismo que escuché que piensan utilizar: Cada productor debe presentar al INASE una DJ de has sembradas, como la que hace con la AFIP, agregando los datos de origen de la semilla. Donde la compró y con qué factura, y si es propia el nro de la factura de la regalía abonada al semillero (o al INASE). El que no lo haga o la falsee tendrá una multa, para controlar eso el INASE recibe dinero que invertirá en inspectores. Como se cruzan datos con la AFIP, para macanearle al INASE deberá también macanearle a la AFIP, lo que es más delicado.
Quedarían los siguientes jugadores:
1) Los semilleros que venden semilla al productor (o que venden a multiplicadores), con sus planes de mejoramiento o introducción, y que si lo estiman convenientes licencian genes patentados de las compañías de biotecnología. Ellos y los productores son el principal objeto de la ley. Los semilleros facturarán semilla original y regalías establecidas por el INASE por la resiembra de sus variedades
2) Las compañías de biotecnología y sus patentes. Harán los acuerdos con los semilleros y recibirán la parte que les corresponda de la venta de semilla originaly las resiembras de productores
3) Productores de más de 70 ha. Toda la ley debe estar pensada para que tengan a disposición un flujo continuo de nuevas y mejores semillas, a un costo razonable, que les favorezca mejorar su rentabilidad. Pero a su vez con la compra de semillas y las regalías son los que financian el sistema
4) Productores de menos de 70 ha. Para evitar problemas políticos, podrán resembrar la variedad que compran con solo una limitación de tiempo.
5) Semilleros multiplicadores. Además de actuar en conjunto con los semilleros criaderos, son los que van a poder multiplicar las variedades con protección vencida. El INASE deberá garantizarles el acceso a este material.
6) INASE. Es el Director del circo y representa el interés nacional. Va a aprobar cada nueva variedad, regular el valor de las regalías, hacer las inspecciones y análisis para garantizar que todos cumplan con la ley, preservar o hacer preservar el germoplasma vencido, etc. Tiene que tener representantes del Estado, de la industria semillera y de los productores en su directorio.
7) INTA. Va a recibir dinero de los productores(vía las regalías) para financiar un plan de mejoramiento de soja y otro de trigo, al menos. Es fundamental garantizar cabalmente que la
Argentina tenga germoplasma propio de los cultivos de autógamas que constituyen la base delas exportaciones o el consumo. Probablemente lleve casi una década para que pueda financiarse de sus propias facturaciones, habrá que tenerle paciencia.
Enfatizo que se debe lograr un ambiente de encarnizada competencia y que incentive a ofrecer lo antes posible las mayores mejoras en performance para superar competidores, y las propias variedades viejas.
Estas son mis ideas al respecto, hace más de 30 años que estoy relacionado con el mundo de las semillas, desde todos los lados del mostrador, y solo me motiva preservar los intereses del país, de los productores, de los técnicos y de los que realizan la tarea de mejorar la genética de los cultivos y multiplicar la semilla para hacerla accesible a los que producen.



miércoles, junio 08, 2016

Las semillas, Monsanto y el despelote. Parte 1

Hace casi 4 años parecía inminente la sanción de una nueva ley de semillas, hasta yo hice unas reflexiones al respecto, era un tema que requería debate y buena leche. Pero no sucedió, no hubo ley.
Eso generó una serie de problemas, incluyendo acciones unilaterales de empresas semilleras como Monsanto, y a la vez una disminución en la ya reducida cantidad de semilla fiscalizada que se vende en las especies autógamas(1).
La situación en ese entonces era que los semilleros locales de trigo y soja no podían financiar sus gastos de investigación, los extranjeros no querían venir, y varios eventos biotecnológicos en soja que ya estaban presentes en países competidores, acá no estaban disponibles, Qué cambió desde entonces?
La novedad (para bien o para mal) fue la ruptura del statu quo por parte de Monsanto.
Monsanto empezó a vender su soja "Intacta"(con un gen RR y un gen de resistencia a algunos insectos), por canal propio y por licencias a otros semilleros.
La venta de la soja implica la firma de un contrato semillero-productor, que implica una licencia por el uso de los genes patentados.
Como una evolución del precontrato que describí hace 5 años, el productor que voluntariamente compra esa semilla, se compromete a pagar un canon PREVIO si usa el grano para resembrar al año siguiente, a someter el producto de su cosecha a un análisis de Monsanto, y pagar 15 usd de penalidad por tonelada si le detectan un camión con presencia del gen Intacta en su contenido.
Hasta aquí, poco que objetar, solo que vemos a Monsanto cortarse sola para defender sus 2 genes, entre los 46.000 genes que tiene la soja. El resto del mejoramiento genético queda ignorado. Y aquí viene un punto clave: Al solo estar "protegida" la soja con el gen Intacta, la única manera de los mejoradores de proteger sus adelantos genéticos (en los otros 45.998 genes) es pactar con Monsanto para que todas la nuevas variedades tengan esos dos genes . En poco tiempo, las variedades no Intacta quedarían obsoletas.
Este año se Monsanto dio una nueva vuelta de tuerca, ya a lo cowboy.
El control de los granos recibidos, mediante convenios con exportadores  e industriales, se extendió a los puertos y fábricas, con ellos adentro, bajaron a acopiadores y cooperativas, casi por la fuerza de los hechos, y se controla TODA la soja(hayan hecho o no contratos con Monsanto), con un método cualitativo (Intacta si, Intacta no) no homologado por nadie.
Agricultores Federados no controló a sus asociados cuando entregaron, así que tendrá que pagar los 15 dólares de sus bolsillos (por la soja Intacta y por la otra, porque los camiones con alguna mezcla dan positivo), o quedarse sin exportar 4 millones de tn de soja.
Son las cosas que suceden cuando el estado deserta. Y esa deserción lleva 2 años, por lo menos.
Es increíble que Monsanto, en su legítimo interés de cobrar por su tecnología, haya llegado a un límite que hace inevitable que le desarmen su inaceptable sistema, como mínimo por un tema de soberanía. No se puede dejar que una empresa encarajine unilateralmente todo el sistema de comercialización de granos.
 Esta torpeza no es nueva. En 2003 pretendían cobrarle a los importadores de soja argentina una regalía por una soja que acá no estaba patentada, pero allá si pero por sus propiedades agronómicas(pero que no conferían ninguna ventaja al industrial o al consumidor). Los jueces europeos solo tuvieron que busca las propias declaraciones de Monsanto, de que su soja era sustancialmente equivalente,ni mejor ni peor, que la tradicional, para rechazar sus pretensiones. Y acá, en términos de prestigio y marketing, el chiste le salió barato, la competencia le perdonó la vida.
Unos años después, esa torpeza causó que les paralizaran una obra en la que habían gastado millones, teniendo Monsanto toda la razón, porque ante la agitación  "ambientalista" presentaron un estudio de impacto ambiental paupérrimo e incompleto.  Subestimaron estúpidamente la oposición y así les fue.
Lo único bueno de este despelote es que obliga al Estado a intervenir y fijar posición (espero que termine en una ley moderna) Por un lado, no se puede fundar el crecimiento en base a tecnología pirateada . Por otro, no se le puede delegar la fiscalización, tarea inherente al estado, a una empresa privada interesada.
En la próxima voy a avanzar en los parámetros que debería tener una ley de semillas y royalties.



(1)Como ya expliqué en el artículo anterior, en las alógamas no existe este problema porque la heterosis (o vigor híbrido) hace que el híbrido que venden los semilleros sea mucho mejor que los padres

domingo, diciembre 20, 2015

Fin de las retenciones 3) Los precios internos

De la falacia de la influencia de las retenciones en los precios internos ya me ocupé hace casi 8 años, pero vale la pena refrescar conceptos.
Lo primero que hay que tener en cuenta es que nosotros no comemos materias primas, comemos productos terminados que compramos en las tiendas. Esos productos tiene incorporados diferentes procesos industriales, fletes, márgenes de intermediación, gastos de marketing y distribución etc.
Siempre pongo el ejemplo del trigo: Para hacer un kg de pan se usa menos de un kg de trigo. La quita de retenciones(un 23%) implica un aumento de 0,04 dólares el kg de trigo al productor. O sea 60 centavos al dolar actual. Le podemos agregar el fin de los ROES , tal vez otros 50 centavos, y podemos sacar la conclusión de que la influencia en el costo del pan es un peso por kilo. La devaluación puede implicar un aumento más consistente, no por el efecto en el trigo (ochenta centavos más), sino sobre los otros insumos (levadura, embalaje, sal, bromato, etc). Pero en lo que respecta al trigo, todo aumento que exceda 1,70 pesos, se debe a causas ajenas al trigo, y menos de la mitad de eso a las retenciones en si mismas. Es matemático.
Otro tema a considerar, es que el cese de retenciones fue precedido por una baja en los precios internacionales en los últimos dos años. Esa baja fue de alrededor del 50%, así que los precios internos en dólares, después de quitar las retenciones, son menores a los vigentes en 2013, por ejemplo, no son precios record ni mucho menos.
Es una lástima que se hayan mezclado los dos aumentos, por cese de retenciones y por devaluación, así que los analistas de mala leche le pueden echar la culpa de aumentos a uno o a otro,( sin hacer ningún análisis), según les resulte más conveniente a su argumento.
Otros productos, como los aceites, tienen una incidencia menor en el costo de vida (0,5%).
El caso de la carne, que prácticamente no tiene exportación (5% o menos en 2015), es diferente, ya me ocuparé del tema en un post más adelante, pero puede adelantar que el aumento se ha debido por una disminución de la oferta total, no a un aumento de exportaciones, y que esa baja en la oferta obedece exclusivamente a la voluntad de los ganaderos de aumentar la producción, con el fin de generar más oferta en el futuro.
Y vuelvo al argumento que expuse acá hace 8 años, el consumidor argentino tiene el enorme privilegio de que sus "bienes salarios" se fabrican en algunos casos con materias primas exportables, eso garantiza que sean las más baratas del mundo, aunque el bien terminado que consume generalmente no lo sea.


martes, diciembre 15, 2015

Fin de las retenciones 2) El tipo de cambio y las retenciones

Siempre me pareció muy negativo la existencia de las retenciones a las exportaciones, porque el dolar alto se termina planchando, lo mismo que cuando los precios internacionales suben circunstancialmente. Ya nos referimos a eso en el post anterior
En es caso de este fin de año, a la justa quita de las retenciones también se agrega un casi seguro reacomodamiento del tipo de cambio que refleje el descontrol monetario de los últimos 2 años (o más)
La quita de retenciones significa una mejora en la rentabilidad de los cultivos. La subida del dolar representa otra cosa, es un cambio significativo en la secuencia de esta campaña que arrancó en rojo. Los productores se endeudaron en pesos (con mayor o menor tasa de interés)para sembrar esta campaña que anticipaba márgenes negativos, esperanzados en lo que finalmente va a suceder, una devaluación del peso. La consecuencia es que los cheques que adornan todos los comercios y compañías proveedoras se van a terminar pagando, ya que las tarjetas agropecuarias (los bancos cobran primero) van a dejar un saldo positivo en la cuenta para atajar esos cheques. No va a llegar la sangre al río. El año que viene comprobarán que los costos han subido de la mano del dolar, pero es futuro, esta campaña esta salvada, solo por eso.
Los productores que han hecho opciones más conservadoras (como sembrar menos o no sembrar), los que ya se habían ido del negocio, o los que tienen una reserva para una inversión, estan todos posicionados en producto, básicamente soja. No hago conjeturas sobre cuanto hay. Ellos seguramente van a empezar a vender estos días, una vez que todo se haya estabilizado, sobre todo la situación cambiaria. Nadie va a vender a 9,70 si en unos días va a estar a 13 o 14, según dicen los analistas.
Hace unos días circuló una versión (lo que declare Echegaray no puede calificarse distinto) de que había 11.000 millones de dólares en granos, de los cuales la mitad eran 9,5 millones de tn de trigo, y 21,5 millones de tn de maíz (el resto soja). Para mí es falso. Cuesta creer que, con la necesidad angustiante de dólares de los últimos meses, la exportación de estos dos cereales estuviese cerrada como estuvo, si hubiera stocks tan altos para exportar. Salvo que Echegaray le hubiese ocultado el dato a Kicilof. Pero no hagamos fantasías, probablemente quede un 20% de esa cifra esperando que se abran finalmente las exportaciones y desaparezca la necesidad de los malditos ROEs. Soja es otra cosa.
Lo importante es que cuando los efectos de esta devaluación se hayan disipado, como ocurre tarde o temprano, lo que va a hacer la diferencia es que han quitado, y seguirán quitando lo que falta(soja), las retenciones a las exportaciones que tanto mal han hecho.

Fin de las retenciones 1) Efectos sobre producción

Cuando abrí este blog hace 9 años, en noviembre de 2006, mi principal propósito era desmitificar algunas supuestas justificaciones de esas medidas. En ese momento los productores estaban tan encandilados por el dolar alto, que perdían de vista el efecto a largo plazo de esta gabela tan distorsiva y discriminatoria; en esa época las retenciones eran de 20-23% para todos los cultivos.
Es emocionante ver ahora que la tendencia cambió: Las de soja las van a rebajar de 35 a 30% (con la promesa de que van a sacar 5 puntos anuales). El resto (trigo, maíz, sorgo, girasol, cebada, productos regionales) DE-SA-PA-RE-CEN

El efecto inmediato de sacar las retenciones, sería una suba de precios de los granos involucrados (7% en soja, 25% en cebada o maíz, o 45% en girasol, por dar tres ejemplos), ya que deberían, como mínimo, venderse al precio FOB menos los gastos de embarque.
Que impacto tendría en los costos?. Si tomamos el ejemplo de los últimos 3 posts (productor de 200 ha propias y 300 arrendadas) solo el 24% de los costos aumentarían con el precio del producto, si éste fuera la única variable que aumentara. Ese 24% es básicamente arrendamiento, semilla y seguros.

Qué efecto veremos en la agricultura si ésta fuera la única medida, o si, mejor aún, esta fuera acompañada por la flexibilización total de los ROEs?
La soja tendría una pequeña mejora en su rentabilidad, pero el resto de los cultivos tendría una mejora muy sustancial. Lamentablemente por la fecha que es, solo quedaría sembrar a nivel país, soja y maíz.
En lo inmediato veremos una suba de superficie en el maíz tardío, hablan de 600 a 700.000 ha. En parte en campos que no pensaban ser sembrados, y en parte a expensas de soja tardía.
El año que viene veríamos la myor transformación. Cambios tanto en superficie como en mejora de la tecnología aplicada en girasol, maíz, y trigo sobre todo. A expensas de campos no sembrados este año, y de la superficie de soj, que tal vez retroceda un 10%. Muy bueno para la sustentabilidad.
Si se cultiva  1 millón más de ha, y se hacen 2 millones más de doble cultivo soja-trigo, el área sembrada total subiría un 10%.

En el mediano plazo implica retomar la senda de crecimiento de la agricultura que tuvimos entre 1990 y 2008. En vez de la declinación inminente(que seguía al estancamiento) que venía por efecto bajos precios internacionales-dolar barato y retenciones.
Para eso hace falta invertir mucho en maquinaria, equipos de riego, y aumentar la fertilización en todos los cultivos.
Las retenciones son el primer paso. Pero si queremos un aumento rápido, en vez de que las medidas rindan fruto lentamente, van a hacer falta algunas políticas activas. Pro eso queda para otro post.
Brindemos por la mejor noticia para el campo en 13 años!

Esta foto de un presidente en un maizal me hizo acordar a otra de hace unos años. También es un presidente en un maizal (durante una seca), pero de un país eminentemente agrícola ganadero. Nunca vi a un Kirchner en esa situación en 12 años


miércoles, diciembre 09, 2015

Los números de la agricultura.Tomo 3 Impuestos

En los posts anteriores, hice los cálculos económicos para los cultivos de la zona Sudeste de Buenos Aires, y el análisis de los números de un caso concreto, que era el de un productor agrícola con 200 ha propias y 300 ha arrendadas, a 150 km del puerto de Quequén.
Todos son números del 1/10/2015, antes de las elecciones.
Ahora quiero analizar rápidamente la incidencia de los impuestos en sus márgenes, y determinar que parte de sus ganacias se la lleva el estado.
En el post anterior hice una diferenciación en dos planes de cultivo del productor. El original, que se basa en la rotación de cultivos y la sustentabilidad, y es el plan más adaptado a la ecología (no a la economía) de la zona.
Eran 130 ha de soja de primera, 70 ha de girasol, 50 ha de maíz, 150 ha de cebada cervecera, 100 de trigo y 250 ha de soja de segundo cultivo.Un total de 750 ha de siembra sobre 500 ha disponibles totales.
En ese esquema podemos decir que prácticamente la ganancia es inexistente. Y sin embargo la cantidad de impuestos pagados es altísima.
Si multiplicamos la producción por el valor FOB,  le quitamos los gastos de embarque, y lo pesificamos a $9,70, llegamos a una facturación teórica potencial de $5.772.000. Cómo se distribuye eso?

Vemos que el productor solo se lleva el 2%, que equivale a menos del 4% sobre costos directos y fijos. Eso equivale a decir que en todos los años con producción menor a la media pierde plata. Sin embargo, los impuestos significan 18 veces más que su ganancia. Y las distorsiones comerciales provocadas o consentidas por el gobierno(sobre todo en maíz y trigo) equivalen al doble de la ganancia del productor.
Si quitamos los costos, para ver como se distribuye el ingreso neto, el resultado es aún más siniestro:

Los impuestos, sumando lo diversos estamentos,(retenciones, nacionales, provinciales y municipales), se llevan el 86%.El productor el 4%, y las distorsiones el resto. Pongámoslo en blanco sobre negro. El productor gasta para producir, y en una economía sin impuestos obtendría 2 millones y medio de pesos ya libres de gastos. De esos 2 millones y medio, solo lo dejan quedar con 95.000. No hay nada más que decir.
Como pueden ver en el post anterior, hicimos un replanteo sobre los números y cambiamos algunas cosas para que el productor no se funda.
Eliminamos totalmente los cultivos de trigo y maíz, dejamos de usar semilla fiscalizada de soja para usar semilla propia, achicamos a la mitad gastos de mantenimiento y gastos de movilidad (ir al campo la mitad que antes). Aumentamos soja de primera y cebada.
Los números mejoraron, se achicaron un poco los gastos, los impuestos no cambiaron, pero lo importante es que al dejar de sembrar cultivos intervenidos por el Estado (trigo y maíz), el productor se apropió de las ganancias extraordinarias de los exportadores e industriales. Se lleva el 5% (en vez del 2) de una producción bruta de 5,6 millones de pesos, similar a la del modelo original.
Si descontamos todos los gastos, se lleva el 12% de los 2,6 millones de pesos que genera después de pagarlos.
Mucho mejor, pero no es satisfactorio para una actividad con tanto riesgo. Lo normal en cualquier negocio es que el Estado, en todas sus formas, no se lleve más del 50%. En nuestro caso se lleva el 86%.
Por eso, como veremos en un próximo post, el productor votó como votó; y la crisis de la agricultura llevó a todo el medio rural(empleados, comerciantes, prestadores de de servicios) a votar como votó.
La reducción de 5 puntos en las retenciones de soja, y la eliminación de las otras, va a permitir una mejor rotación de cultivos, con menos soja y más trigo y maíz, y eso, además de la mayor rentabilidad, le va a dar sustentabilidad económica, financiera y de suelo a la actividad agrícola.

viernes, octubre 16, 2015

Los números de la agricultura. Tomo 2, un caso concreto

En el post anterior vimos los márgenes brutos de los cultivos del Sudeste de la provincia de Buenos Aires, para un productor localizado a 100 km de Quequén.
A este número le faltaban los gastos fijos, alquileres, etc; y dependen de cada empresa en particular.
Como ejemplo vamos a tomar un productor de 200 ha propias y 300 ha arrendadas. Tiene maquinaria propia, salvo mosquito y cosechadora. Hay un peón asignado un 70% a la maquinaria y el 30% a mantenimiento de mejoras. El dueño dedica un 20% de su tiempo (muchos más en épocas pico) al tractor, y el resto a manejar la empresa. Se supone que el costo  de los trabajos de maquinaria es similar a lo que cobra un contratista.
Los costos fijos se dividen en 2
1) Gastos fijos de la explotación: $ 578.820 en el año(1)
2) Gastos fijos asociados a la tierra(impuestos, arrendamiento, etc): $ 627.400(1)
Total $ 1.206.220

Ingresos netos(Margen bruto de cada cultivo):
70 ha girasol      $ 160.062
50 ha maíz         $ 109.046
100 ha trigo       $ 103.684
150 ha cebada   $ 397.080
130 ha soja 1ra  $ 297.083
250 ha soja 2da $ 132.279
Total                 $ 1.199.534
El pobre hombre esta $ 7.000 abajo. Si quiere salir hecho, tiene que cortar gastos o aumentar ingresos.

Pero todavía falta. Resulta que el productor paga IVA del 21% o del 10,5% por lo que gasta, pero recibe en teoría 10,5% de IVA por lo que vende. Pero de ese 10,5% le dan el 2% y le retienen el 8,5%. Ese saldo de retenciones  a favor lo debería cobrar a los 60 días de devengado, pero en la práctica esa devolución tarda 2 años.
O sea que además de los $ 7000 que perdió, de su capital inicial le quedaron adentro de la AFIP $387.160; de su capital de trabajo le termina prestando esa suma a la AFIP.
La salvación sería los "planes canje"(llevo insumos, pago con soja), en los cuales el IVA ventas, en vez de ser retenido, se le acredita al proveedor. En ese caso"solo" le quedarían retenidos por dos años $ 88.160, que se agrega al quebranto. (2)
En resumen, algo hay que hacer, porque entre la pérdida y lo que le queda adentro de la AFIP, disminuye un 8% su capital de trabajo cada año si esto sigue así.

Por donde cortar? En el mediano plazo, si esto sigue, tiene que reestructurar la empresa. Por ejemplo no arrendar más, guardar las máquinas en un galpón, echar al peón, etc, y acomodarse a sus 200 ha de propiedad. Debería complementar con un trabajo externo si quiere conservar su campo.

Si espera que las cosas mejoren pronto, no achicar tanto la estructura, pero abandonar la rotación que llevaba y achicar gastos que no comprometan el rendimiento, al menos en el corto plazo.
 Por ejemplo hacer cebada en vez de las 100 de trigo, hacer soja en vez de maíz, y usar semilla propia de soja en vez de comprar semilla fiscalizada. No tocamos la fertilización como hacen muchos productores, porque el riesgo es perder en producción más de lo que se ahorra.
 Con esto recibiría disminuiría un 12% su costo y aumentaría 2% su ingreso. El margen bruto aumentaría 260.000$ (un 21%) y sobre todo no tendría que rajar al agrónomo. También podría reducir el mantenimiento de mejoras y se ahorra otros $ 30.000. Su ganancia después de impuesto a  las ganancias sería de $184.000, una miseria, pero no se descapitalizaría.

Como sería el efecto IVA en este caso?(3)
Sin canje de insumos por producto, le quedarían 259.000 pesos en la AFIP, aprovechando el canje al máximo, aprovechando todo el canje posible (si puede) la situación mejora, incluso le quedaría un poquito de IVA a pagar.
Para ganar 184.000 en un negocio con amplio riesgo climático esta facturando 3.6 millones, invirtiendo $3,5 millones, y usando 18 millones de capital fijo. Con un pequeño incidente climático (sequía leve, inundación parcial, etc) queda dado vuelta.
Un desastre, así que la necesidad de un replanteo integral de la empresa persiste a pesar del ajuste de corto plazo. Esa es la situación en que va a estar la mayoría de los productores en 2016 si no hay un cambio sustancial de políticas fiscales y comerciales, del tipo de cambio, o de los precios internacionales.
1)

2)




3)


domingo, septiembre 27, 2015

Los números de la agricultura Tomo 1

Algunos hablan, y otros dudan, sobre los quebrantos que esta campaña agrícola puede causar a los productores.
Hoy me puse a hacer números, que después van a ver.
Van a ser 3 posts. El primero dedicado a la situación actual,en el segundo esta detallado lo que le puede tocar a una explotación agrícola concreta, bastante respetable, de 200 ha propias y 300 arrendadas en el Sudeste de la provincia de Buenos Aires, incluyendo ahora costos fijos, impuestos a la tierra y arrendamientos., y el tercero  a algunas variaciones que se podrían hacer en el corto plazo para que el resultado cambie.
Veamos la situación actual, cultivo por cultivo. Esta todo calculado para una explotación con un buen campo, un poco arriba del promedio zonal, a 100 km del puerto de Necochea. Por lo tanto esta poición privilegiada causa que venda, o trate, el 100% de la producción con destino a exportación (tal cual o procesada). Es un cálculo de Margen bruto por hectárea, incluye solo los costos directos, sin alquileres, ni costos fijos, ni impuestos a la tierra. Los rindes, a causa de la aptitud de la zona, son bastante superiores al promedio nacional en trigo, cebada y girasol, iguales en maíz, y algo inferiores en soja.
  Recomiendo hacer click en el cuadro para ampliarlo, porque tiene muchas cosas.



Estos son los márgenes brutos directos. Suponen la ganancia, antes del impuesto correspondiente, sin arrendamiento ni ningún costo fijo, o sea en un campo prestado, y que fuera atendido gratis por un buen samaritano.
En trigo los números hablan por si solos. Encima el resultado de soja de segunda es el que corresponde a una soja sobre cebada, en el caso de soja sobre trigo, rinde un 20% menos porque la fecha de siembra es más tardía.
En maíz el margen es similar a soja y girasol, pero con altos gastos y siendo el cultivo de más variación entre años, va a bajar rotundamente el área. Muchos me van a objetar que los 80 quintales son algo exagerados para un rinde promedio en la zona.
Un arrendamiento en esa zona tiene un piso de $1450 + sellado, o sea 7 quintales de soja sin gastos comerciales. Eso equivale a un arrendamiento para carne de 80 kg  por ha, bastante común e tierras buenas cuando se han mantenido las mejoras necesarias. Por eso es un piso. Faltan aún los costos de atender el cultivo, contador, etc, que dependen de cada empresa.
También estamos asumiendo que una parte de la política actual cambia, la tasa de devaluación sería igual a la inflación de acá a la cosecha, sino estos números cambiarían.
Porqué a pesar de todo se sigue sembrando, aunque menos?
  1. Si hay un equipo de trabajo, es un problema deshacerlo. Si la situación mejora es dificultoso y lleva mucho tiempo volverlo a armar.
  2. Si se lleva mucho tiempo alquilando el mismo campo, es una pena dejarlo, con la posibilidad de que entre otro y no podamos volver a alquilarlo cuando todo mejora. (Yo no creo en eso, pero muchos si).
  3. La economía del productor esta en problemas por la campaña pasada que también dio quebranto(pero menos que lo que pinta ésta), y el espíritu deteriorado. Pero todavía quedan reservas, y no esta quebrado ni material ni espiritualmente.
  4. Hay esperanzas en el cambio de gobierno, gane quien gane. A él le resulta evidente que "así no podemos seguir, algo tiene que cambiar". Yo no descartaría nada en cuanto a necedad, prejuicio y falta de información de los sucesores. Habrá que ver.
  5. Se achica la inversión en el cultivo, pero salvo algunos rubros eso tiene un costo en menor productividad, así que no alcanza para un cambio significativo en el resultado final, o lo puede empeorar. Se puede usar semilla propia en soja, cebada y trigo sin perder rinde, en híbridos de maíz y girasol lo dudo, ya puse precios baratos. Se puede fertilizar menos, hacer un control de malezas más económico, pero posiblemente la merma de ingresos supere a la disminución de gastos.
Comparado con ésto, vemos que lo que el estado se lleva en impuestos llega a niveles absurdos. Un productor de trigo que esta ganando en bruto 1176$ por ha, esta aportando(sin contar impuestos  la tierra), 3480 $/ha, incluyendo 790$ de saldo a favor en IVA, que a lo mejor recupera en 2 años. Sin contar eso "solo" aporta $ 2900. Y todo la distorsión de la política comercial kirchnerista, le esta quitando $1296 de ingresos(el cartel generado en torno a los ROES). Estas exacciones estan incluídas en el margen.
Tienen razón los productores en que algo va a tener que cambiar, porque la posibilidad de sembrar a pérdida o gratis (un crédito al nuevo gobierno) por si cambian las políticas solo es para esta campaña, en la que igual se va a sembrar menos. Para la que viene, la caída puede ser catastrófica en términos de exportaciones y balanza comercial. Ahí si se van a avivar hasta los más brutos.
En el próximos post, veremos como se aplica esto a una explotación concreta.

PD: Gracias a Hernan B. que me avisó de un error en los cálculos.

miércoles, marzo 18, 2015

Por moneditas

Desde 2008 que el gobierno quiere romper la Mesa de Enlace. Y era claro que la pata floja era la Federación Agraria, que siempre osciló entre la real representación de sus afiliados, y su carga ideológica. En este caso primó lo segundo.
No es unánime, en el paro de la semana pasada varias seccionales adhirieron(como Necochea o Entre Rios), y no tengo duda de que el futuro de Principe en su puesto es bastante dudoso cuando se le termine el mandato.
Y bien poco a conseguido a cambio de su nuevo camiseteo.
Lo que ayer se anunció no es una segmentación de las retenciones. Es solo por un lado un régimen de subsidios a algunos microagricultores, y por otro una limosnita a pequeños chacareros.
Lo primero que hay que considerar que todos los planes de devolución de dinero al agro implementados hasta ahora tuvieron un cumplimiento entre parcial y nulo. Sin ir más lejos el último Cepaga del trigo no llega al 50%. Igual pasó en 2009 (yo hice todos los papeles y no cobré un centavo), y del trigo Plus y Maíz plus ni siquiera comenzó su implementación(ni comenzará).
En este caso dudo que sea diferente. Para tener una chance de cobrar el productor va a necesitar a un contador muy motivado que le haga la papelería, lo que no es común en microproductores. Así que probablemente sea menor que en otros casos, ellos anuncian 42.000, hoy apostaría a que los que cobren serán menos de 10.000.

Arriba está la tabla. La cantidad de productores de cada categoría surge de algún estudio misterioso que nunca se hizo público, o directamente es un invento.
tenemos que considerar que la generosidad del subsidio llega a devolver, si aprueban a todos, el 4% de la recaudación de retenciones. Al final no va a ser ni el 1%.
Por último, vamos a caracterizar a los candidatos a recibir el plan. Vemos que la tabla tiene un pago creciente hasta 300 tn, y de ahí en más una disminución. Eso determina dos grupos: entre 0 y 300 tn, y entre 300 y 700.
Cómo caracterizamos al primer grupo? Son microproductores de entre 30 y 100 ha. Si son propietarios los pedemos caracterizar como pequeños o ínfimos chacareros , con problemas de supervivencia que se agudizaron con la baja de los granos. Pero como solo se refiere a la venta de granos, también incluye a ganaderos, grandes o pequeños, que siembran un pedacito de su campo. Si son arrendatarios, sin duda son part time, chacareros de fin de semana. Un excelente resultado para un arrendatario de 300 tn es ganar 20 o 30.000$ limpios en el año, y para eso en una campaña como ésta tiene que tener rindes muy por encima de los normales.
Para la parte de esta gente que necesita el plan, éste equivale a entre $3.750 y $7.300 mensuales, si hacen todos los trámites y tienen suerte. Es algo así como un plan social.
Y para los que producen entre 300 y 700 toneladas? Si son propietarios, ya llegan a la categoría de pequeños productores; si son arrendatarios, todavía entra en la categoría de hobby partime.
y qué reciben?
Si producen 400 toneladas, les devuelven las retenciones de 64 toneladas
Si producen 500 toneladas, les devuelven las retenciones de 40 toneladas
Si producen 600 toneladas, les devuelven las retenciones de 36 toneladas
Si producen 700 toneladas, les devuelven las retenciones de 28 toneladas
Segmentación? Naaa
Moneditas...les salió barata la federación agraria.

miércoles, febrero 18, 2015

No es carne podrida, es soja podrida

Ayer la nota de tapa de Tiempo Argentino salió con una nota sorprendente : Según ellos más de la mitad del stock mundial (para ellos soja retenida) esta hoy en Argentina. Y hasta tiran un número: 29 millones de toneladas.
Cómo es esto? Es el mismo número que mencionaban en Septiembre, y obviamente desde esa fecha los productores han vendido, las fábricas han procesado y exportado, y también ha salido soja a granel. Los que saben de mercado, hablan a hoy de un stock entre 8 y 12 millones de toneladas.
Otro dato raro es que menciona que EEUU tiene solo 2,5 millones de tn de stock. Qué raro, ellos terminaron la cosecha hace 4 meses, lo normal sería que tuvieran 40 millones de toneladas por lo menos. De hecho tenían mas de 60 millones de tn a fin de año, así que eso de que el 44% de los stocks mundiales esten en la Argentina suena a disparate
Y ahí me di cuenta. Estan tomando el dato de fin de campaña comercial americana(30 de Septiembre de cada año). En ese caso, pueden haber tomado el dato del 30/9/14 o la estimación del 30/9/15´.
Fuimos a las fuentes, el informe real del USDA, y se confirmó lo que pensaba. Mandaron a analizar el tema a uno que ignora cómo se manejan los informes del USDA, o que no sabía inglés, o ambas cosas
Veamos la página 28, y ahí esta el dato: 29 millones de tn de stocks finales (ending stocks) de la campaña 2003-2014., con este aviso abajo de la tabla:
"Data based on local marketing years except Argentina and Brazil which are adjusted to an October-September yearª"
Clarísimo, son stocks cuando termina el año comercial del hemisferio norte (30/9), o sea cuando en EEUU los stocks llegan a su punto mínimo y esta por entrar la nueva cosecha. Lo mismo en los países exportadores. En el hemisferio sur, en esa fecha recién pasó 4 o 5 meses de la cosecha, y faltan 7 para la próxima, así que el lógico que haya un stock para ir vendiendo y procesando los meses que faltan. Es verdad que ese stock ha sido más alto los últimos 2 años, desde que la inflación se incrementó y el grano fue tomado como reserva de valor. Pero lo determinante de la mentira es que están dando como actual una cifra de hace 5 meses.
Lo que debería haber alarmado a lo que leyeran el informe desde las esferas oficiales, pero que lo interpretaran correctamente, es que para Septiembre de 2015 anuncian un stock de 34,85 millones de toneladas, o sea casi 6 millones de toneladas màs que en 2014. El USDA calcula que la tendencia del productor a mantener en grano su capital de trabajo va a seguir acentuándose, lo que es bastante lógico en un año de recambio presidencial, y ojalá que de cambio de políticas agropecuarias. El nuevo gobierno, si juega bien sus cartas, tendría una bienvenida de 10.000 millones de dólares de exportaciones de soja y derivados en sus tres primeros meses de gobierno, más el maiz y trigo al que el gobierno actual mezquine los ROEs.
Como papelón adicional, a la nota,por no llamarla operación, hecha por un mal periodista, se le agregan las subnotas que toman en cuenta el falso dato. Tenemos una hecha por un mal economista, un mal gremialista, y finalmente por el comisionista que maneja varios de los negocios raros del gobierno y las provincias en el tema agro. Todos tomaron como dato certero la fruta del autor de la nota, sin chequearlo.
Después se quejan de los diarios no oficialistas.