domingo, abril 20, 2014

La mafia de los camiones

Todos los productores lo saben desde hace años.
 Hay una tendencia por parte de los dueños de camiones cerealeros de tratar de imponer una tarifa única, y de impedir la libre contratación de fletes. Es más notorio en el centro y sud de la provincia de Buenos Aires, pero sucede en otro lugares.
Recalco que son los empresarios dueños de los camiones. Los choferes no son parte en esta disputa, y muchas veces las firmas grandes con varios empleados afiliados al sindicato de camioneros son boicoteadas e impedidas de trabajar por los mafiosos. 
ATCOA, ATCADE, y otras son agrupaciones que dicen representar a los empresarios camioneros para defender el falso "derecho" a cobrar por los fletes una tarifa única, fijada en negociaciones tipo"paritarias".
Para defender esas tarifas, recurren a diversos mecanismos anticompetitivos, el más común es dividir el país en zonas, e impedir que los camiones de una zona, carguen en otra. Otro es prohibir el "viaje redondo", o sea que el que lleva trigo, soja o lo que sea a destino, esta impedido de volver  a origen cargado con subproductos, fertilizantes, debe volver vacío porque esas mercaderías solo dejan transportarlas por los camiones del lugar donde se encuentra el puerto o fábrica. 
En el colmo de la arbitrariedad, han llegado a exigir (y conseguir) que en los lugares donde hay fletes por ferrocarril, éste cargue solo una "cuota" del cereal disponible, fijada arbitrariamente por la mafia, así ellos pueden transportar el resto, aunque los trenes viajen con los vagones vacíos.  En este link hay una referencia al tema, y es muy interesante el comentario de un camionero raso al pie del mismo.
Recuerdo a los lectores de que trata la ley 22.262 de defensa de la Competencia:
3.         Prácticas prohibidas bajo la Ley de Defensa de la Competencia
La Ley de Defensa de la Competencia prohíbe todo acto que limite, restrinja, falsee o distorsione la competencia, siempre que pueda resultar un perjuicio para el interés económico general.
La Ley de Defensa de la Competencia enumera una serie de conductas que son consideradas como prácticas restrictivas, si el requisito de daño al interés económico general se configura. Esta lista, que no es taxativa, incluye: (i) fijación de precios; (ii) repartir en forma horizontal zonas, mercados, clientes y fuentes de aprovisionamiento; (iii) concertar o coordinar posturas en las licitaciones o concursos; (iv) impedir, dificultar u obstaculizar a terceras personas la entrada o permanencia en un mercado o excluirlas de éste; (v) prácticas atadas; y (vi) precios predatorios.
4.         Persecución de carteles
Bajo la interpretación del Tribunal, la existencia de carteles es definida como la presencia de competidores de un mismo mercado relevante que acuerdan la fijación de precios o los volúmenes de producción, o acuerdan la distribución de mercados, con el único propósito de restringir la competencia.

O sea que la actividad de estas cámaras es un delito en si mismo. Lo mismo la de funcionarios que se prestan a "mediar" entre productores, acopiadores, camioneros, etc, para establecer una Tarifa indicativa que pretenden convertir en obligatoria.
Pero no acaba ahí la situación. Hay que destacar los métodos que se usan para restringir la competencia. La coerción que usan también es ilegal. Los camiones "forasteros" son objeto de atentados, roturas, robos de mercadería, y golpizas o amenazas con armas de fuego a los choferes o dueños. Los productores que se atreven a contratarlos sufren diversas coacciones, incluyendo la rotura de los silo-bolsas con pérdida de mercadería. Pretenden que los recibidores o compradores de los granos actúen como fiscalizadores de la "tarifa" que pretenden ilegalmente que sea obligatoria, y si no les aplican bloqueos.
Cómo se forman estos grupos?
Empiezan por un tipo (camionero o no) que se hace, a fuerza de prepotencia, capanga de una localidad determinada.  A cambio de organizar que "todos cobren la bendita tarifa", obtiene mediante la coacción que todos los camioneros le paguen una "oblea", que determina la pertenencia a la filial local (hoy en mi zona es de $3000 por año). Doscientos camiones son 600.000 $, el ingreso base. Además obtienen diferentes pagos por el uso de instalaciones públicas (o privadas pero de otro) como playas de estacionamiento, etc.
Cuando estan cortos de dinero, bloquean una instalación portuaria, una fábrica, un acopio, etc para extorsionarlo y solicitar dinero para levantar "la medida de fuerza" (de 10.000 a 500.000 pesos).  Sucedió en Quequén durante 2012 y 2013, hasta que los perjudicados se pusieron firmes, dejaron de pagar, e hicieron las denuncias penales correspondientes.Los extorsionadores se corrieron entonces a Tres Arroyos, Juarez, Puan, etc.
Cómo solucionar este tema?
Hay una sola manera, y es con decisión política. Con designar a un fiscal ad hoc, con medios suficientes, destinado a reunir pruebas para procesar a los mafiosos, en pocos meses el tema estaría terminado para siempre. Pero lejos de eso, el gobierno provincial tolera los daños y las extorsiones, que han llegado a costar vidas humanas.


martes, abril 15, 2014

Es el trigo, Axel

Todos sabemos que el gobierno necesita un venta más rápida de la cosecha, básicamente de la soja.
La razón es que el segundo trimestre es el único superavitario en divisas,. y que el tercero y cuarto (y el primero) son una tortura esperando como la soja se va exportando despacito a medida que el productor la va vendiendo, acorde a sus necesidades de caja.
Una solución parcial esta al alcance de la mano. Que el trigo recupere el terreno perdido por las políticas de los últimos 7 años. O un poco más. Lograr 3 millones más de ha de trigo, o de cultivos de invierno  en general.
Sabemos que en la mayor parte del área sojera, sobre todo en la centro y sur, se puede cultivar trigo y soja en el mismo año y el mismo pedazo de tierra. Hay una merma de la producción de soja por la siembra más tardía, pero en general mucho menor que el ingreso extra del trigo.
Una hipótesis factible es que esas tres millones de ha nos darían 9 millones de tn de trigo, a cambio de 2,5 millones de tn de soja. El saldo positivo sería de 1500 millones de dólares. Entre Diciembre de 2014 y Marzo de 2015.
Hay otro efecto. El trigo es un cultivo caro. Los productores deberían invertir tipo 800 millones de dólares, mas de 2/3 de ellos de industria nacional, entre Junio y Octubre de 2014. Y eso solo puede salir de una venta más acelerada de la soja. Debería vender 2,5 millones de tn extra, que es un ingreso de divisas de mil trescientos millones de dólares.
Cuál sería el costo para el mercado interno de liberar el comercio de trigo y sacarle las retenciones?
El trigo subiría 50 centavos de peso por kg. Y eso es lo que debería subir el pan. Ni un centavo más.
Más ingresos de divisas ahora, y más ingresos a fin de año. Solo por deshacerse de algunos dogmas estúpidos.

lunes, marzo 03, 2014

El debate Hector Huergo-Enrique Martinez

Fue en la Biblioteca Nacional, y demuestra que es posible debatir ideas cuando se consigue gente seria y no energúmenos para hacerlo.
El debate esta completo en YouTube
El tema fue el cambio tecnológico agrario y sus consecuencias (o algo así).
Hector Huergo es el jefe desde hace décadas del Suplemento Rural de Clarin, pero en 1973-74 había trabajado en el Ministerio de Agricultura con H. Giberti, y en los 90 fue durante algo menos de dos años presidente del INTA. En el debate aparece defendiendo enérgicamente el paradigma productivista.
Enrique Martinez es ingeniero industrial, fue presidente del INTI, pero tiene un pensamiento propio sobre el tema, asociado a los reparos y contras que el avance tecnológico suscita. Es productivista en industria, pero con un aire luddita respecto al agro.
Escribo esto después de ver las exposiciones, de media hora cada una. Me falta el debate.
Pero algunas cosas que dijo el Ing Martinez me generan la necesidad de refutarlas de inmediato (a lo mejor lo hizo Huergo en el debate posterior).

Lo primero es sobre historia. No es verdad que la actividad agrícola solo es un negocio cuando comenzó, en el siglo 19, la comercialización internacional a gran escala. La agricultura fue siempre un negocio, por más que se relacionara con la alimentación básica, desde que los agricultores generaron un excedente que no necesitaban ( o no les dejaban) quedarse para su propia subsistencia. De hecho la agricultura fue el primer negocio del mundo, allá por el neolítico. La propia creación de las ciudades fue consecuencia de ese excedente, y las primeras relaciones de poder tuvieron que ver con como se manejaba (y quien se apropiaba) de ese negocio, que por supuesto no eran los agricultores. El comercio agrícola entre ciudades fue también uno de los primeros negocios comerciales de la humanidad, y el comercio internacional de alimentos fue una realidad en el Mediterráneo desde el primer milenio AC.

Lo segundo arranca de un hecho verdadero, mal interpretado porque Martinez no es agrónomo, y los colegas que constituyen su entorno no saben nada.
Son reales las pruebas que dicen que en suelos del sur de Santa Fe se puede perder en 12 años de monocultivo sojero el 25% de su materia orgánica, aún en siembra directa (con siembra convencional sería aún peor).Esta mal la conclusión de que eso solo se puede superar con rotaciones ganaderas, porque "así se hace en Europa y EEUU".
Primero que en Europa y EEUU las rotaciones agrícolas ganaderas se abandonaron en la posguerra. Las tierras agrícolas se vienen sembrando en forma continua desde hace décadas (a veces siglos) y la ganadería pastoril esta relegada a las tierras que no se pueden sembrar.
También es errado que esa es la única posibilidad sustentable de explotar la tierra. Las rotaciones con gramíneas, bien hechas, son perfectamente sustentables, sobre todo en siembra directa. En el caso concreto del sur de Santa Fe es la rotación con maíz la solución. Lamentablemente el maíz influye, indirectamente, en la "mesa de los argentinos" y por lo tanto su producción esta castigada.

Para terminar, hace mal Martinez en adjudicar a la soja los problemas que ha tenido la ganadería argentina desde el pico productivo de 2006 y 2007. Han sido las políticas oficiales las que han causado esos males.
Por ejemplo la disminución del peso de faena. Es intuitivo afirmar que si se matan animales de mayor tamaño y peso, se es más eficiente porque se produce más carne con la misma cantidad de vacas madres. Pero desde hace 20 años que el gusto de los consumidores argentinos de mayor poder adquisitivo ( y por contagio, el resto) se ha focalizado progresivamente en animales chicos(280-380 kg), de carne más tierna. Por el contrario los mercados exportadores siempre han demandado los mejores cortes de animales grandes (480-500 kg). Desde 2006(y hoy en día también) que el método preferido para hacer bajar la carne en el mercado interno es restringir exportaciones, a veces cerrarlas del todo durante períodos prolongados. Es obvio que la consecuencia lógica de eso es que se produzcan menos novillos pesados, que tienen más valor para exportación, pero mucho menor para el mercado interno, que los castiga con el precio. Eso baja el peso promedio de faena.Son estas tres perlitas de la exposición de Enrique Martinez las que quise refutar, sin esperar ver el debate propiamente dicho, que promete ser muy interesante.


lunes, febrero 24, 2014

Sobre Juntas, estatizaciones y el reino de la fantasía: Conclusiones

Estas semanas vimos como el tema de un organismo que controle la comercialización de granos sigue presente en la agenda de los economistas partidarios del gobierno. Así que no sería extraño un anuncio al respecto de la presidenta en la apertura de las sesiones ordinarias, el Sábado que viene.
Pero eso quiere decir muchas cosas, cada cual, incluso en la misma nota, proyecta deseos diferentes cuando habla del tema. Para mí no es un tema para generar alarma, por las razones que expondré a continuación:
1)Como dije en el primer artículo sobre el tema, el estado nunca resignó las facultades de control que tenía la JNG, sinó que estas quedaron desparramadas en diferentes organismos. Sería absolutamente irrelevante que se las volvier a concentrar en un solo ente. Todos sabemos que el Ministerio de Agricultura esta pintado, y que las facultades importantes, tal vez excluyendo las técnicas, quedarán bajo lña órbita del Ministro de Economía y el Secretario de Comercio. No existe política agropecuaria alguna, salvo tratar de sacarles plata a los productores y controlar los precios internos, así que juntas o separadas, las facultades no van a cambiar la realidad. Pueden prohibir una exportación, no se me ocurre una facultad más perjudicial que puedan adoptar, pero no es nada que no hayan hecho antes.
Por supuesto pueden anunciar "el control de comercio extereor" con bombos y platillos, pero sería lo mismo que ahora, ya lo controlan.
2)Un camino intermedio sería tratar de hacer algunas operaciones comerciales, pero no tienen capacidad de hacer mucho. Más preocupante sería el proyecto de Uribarri, que implicaría un "abrazo de oso" sobre las cooperativas, que el gobierno hace rato que quiere controlar. Pero el tema es simple, si las cooperativas empatan o mejoran los precios de mercado, pueden operar; si el gobierno quiere que intervengan a la baja, quedarán vaciadas por sus socios.
3) Y como dije en el último artículo sobre el tema, es una fantasía pensar en que puedan monopolizar comercio alguno, como para"despegar el precio interno del internacional" o (paradójicamente) enfrentar la concentración en el mercado exportador (que no es tal). No hay condiciones económicas ni políticas para eso.
4)Cuestión aparte es el tema que realmente enfurece al gobierno, que es la posibilidad de los productores de regular el ritmo de venta de sus granos. No hubo ahí voluntad de jorobar al gobierno, pero si indiferencia a sus necesidades. Todos sabemos que el gobierno hace lo posible para perjudicar a los productores (aún perjudicándose a si mismo), así que no debería llamar la atención que los productores, si no tienen perjuicio, o mucho más si tienen beneficio, no tengan problemas en no hacer caso de las necesidades del Banco Central. No hay norma alguna, ni se puede crear acorde a nuestra Constitución, que pueda obligar a los productores a vender mercadería exportable en un período determinado. Ni posibilidades prácticas de implementarlo sin crear otro 2008. Decenas de miles de productores con la mercadería en sus campos están "empoderados" como para resistir arbitrariedades.
O sea, que haya o no anuncio, dudo mucho que sea para preocuparse. Todo lo que han podido hacer en contra de los chacareros ya lo han hecho.

viernes, febrero 07, 2014

Sobre juntas, estatizaciones y el reino de la fantasía. Parte 2

Ya vimos que la creación de una agencia estatal de granos no es un motivo para alarma, no pueden hacer nada más dañino que lo que estan haciendo ahora.
Las cabezas más calientes y los menos pensantes, son más ambiciosos todavía con respecto a la ingerencia del Estado en el comercio de granos. Algunos hablan de la estatización del comercio exterior. En realidad esto esconde una pretensión de castigo, pero además el ánimo de manejar todos los hilos de la producción agropecuaria.
Esto de  sencillo no tiene nada. El estado debería expropiar y pagar todas las instalaciones de silos, elevadores y puertos, varios miles de millones de dólares. Y qué hacemos con las aceiteras? Hoy el 70% de la soja se vende elaborada como aceite y harina vegetal.
Debería mantener una relación razonable con las grandes exportadoras,porque aún en la época del IAPI y las negociaciones de país a país, una parte importante de los granos (no menos del 30%, y a veces hasta el 80%) el organismo estatal se lo vendía a las cerealeras internacionales, y hoy ACA y AFA hacen lo mismo. El organismo estatal sería en este caso un intermediario entre el productor y las cerealeras. Que a pesar de ser los villanos del cuento(el gobierno no blanquearía que este sería un proyecto CONTRA los productores) siguen manejando el negocio porque tienen también todo lo necesario del puerto para afuer, incluyendo los compradores.
Después debería conseguir los recursos humanos expertos para manejar todo eso. La junta nunca movió más de 20 millones de toneladas, y tenía 4000 empleados. Hoy hay 100 millones, aunque sospecho que una medida de estas lo bajaría a 70 u 80 que igual es mucho. Y la papelería es mucho más complicada ahora.
Después debería tomar nota de que, a diferencia de los 80, hoy los productores almacenan la cosecha en sus campos, y no hay más remedio que sea así porque no hay capacidad de recibirlos en instalaciones fijas durante la cosecha, ni remotamente.
Eso significa que los productores tiene que voluntariamente entregarle los granos al Estado. En la época de la JNG o el IAPI eso no existía, y el productor necesitaba deshacerse de la tenencia física de los granos. El precio lo negociarían directamente con el Gobierno, con el precio internacional y el tipo de cambio a la vista. Con el gobierno apretado por las divisas (y las aceiteras paradas), son negociaciones con chance de ser exitosas para el que retenga los granos. Y no olvidemos que la pulseada del 2008 esta presente en la cabeza de todos, y que hoy Moyano no esta con el gobierno. Y que en 2014 o 2105 las exportaciones agropecuarias van a decidir la estabilidad de la economía argentina. No está para tener a los productores en las rutas con paro de comercialización.

Y ni hablar sobre la operatoria comercial externa. Los compradores prefieren operar con compañías globales, que si tienen una dificultad con la soja argentina les entregan soja brasilera o americana. Le van a comprar a Argentina, por supuesto, si les vende MAS BARATO, no al mismo precio.
Como corolario, hoy las exportadoras comercializan productos con precio que sale en los diarios del mundo, y hay empresas testigo como las cooperativas de segundo grado. Es ilusorio e irrealista pensar que tienen márgenes tan gordos que el estado podría aprovechar (menos aún si promete mejorar el ingreso de los productores). La mayor parte de ese margen (que se calcula entre el 3 y el 9%), se puede perder tranquilamente por no optimizar los gastos de logística, la inevitable corrupción menor (los balanceros de la JNG en los 80 hoy son ricos), y la falta de experiencia.

Ah! Me olvidaba. No vaya a ser que si hacemos una barrabasada como esta, antes de arreglar con los hold outs, los buitres nos decomisen un barco . No se puede comerciar si solo les podemos vender a los países donde hace escala la fragata Libertad.
El IAPI, que salió más fácil porque se apoyaba en la Junta previa, fue un rotundo fracaso, del cual me ocupé en otro post hace unos años(en el que también se meneaba el tema).
Pensar que se van a meter en semejante despelote, enfrentando tanta resistencia, y con nulas chances de que funcione en el corto plazo es subestimar demasiado al gobierno.

PD. Hoy 9/2, el propio Verbitsky lo admitió. Por más que saquen del medio a las multis (o se ponga el gobierno de intermediario entre cerealeras y productores), el grano no es de ellas, sino de los chacareros, así que el problema actual no se evitaría)

jueves, febrero 06, 2014

Sobre juntas, estatizaciones y el reino de la fantasía. Parte 1

En las últimas semanas las cabezas calientes del oficialismo se han lanzado a pedir la estatización total del comercio exterior de granos, y a hasta los más moderados y racionales se les da por pedir una Junta Nacional de Granos o algo así. Lo que también preocupa legítimamente a muchos productores.
Mi opinión es que todo este ruido es injustificado, y paso a explicar porqué.
Sobre la presunta estatización, hablaré en la próxima nota.
Sobre la "Junta" se han lanzado muchas fantasías de ambos lados, que intento aplacar.
Cuando se lanza la idea, los autores no saben en realidad para que la quieren, ni cuales pueden ser sus atribuciones, ni nada, es solo un slogan "Controlar el Comercio extereor de granos", como imaginan en un discurso presidencial.
De hecho la Junta es un instrumento, no un fin. Como cualquier otra cosa puede ser mal usado o bien usado. Con este gobierno podemos apostar 10 a 1 a que va a ser mal usado, como un instrumento punitivo, en línea con el 100% de las políticas oficiales hacia nuestro sector.
Pero qué diferencia hay con la situación actual? El hecho de que el Estado controla las variables principales del comercio exterior de granos es innegable. Ya sea que se ejerza a través de diferentes agencias y ministerios, o a través de un único organismo, no hay nada que pueda cambiar por el solo hecho de creación de dicho organismo. Nunca se han privado de perjudicar al agricultor cuando pudieron, y no veo que esto implique un cambio.
Nada puede ser más perjudicial que inducir y propiciar una cartelización de las cerealeras exportadoras para que le paguen menos al productor, y lo han venido haciendo desde 2006, sin ningún organismo ad-hoc, solo desde la Secretaría de Comercio Interior.
Otra medida nefasta, como la cupificación de los permisos de exportación entre las exportadoras, se ha aplicado también sin necesidad de ninguna Junta. Esta práctica busca evitar que las Cerealeras compitan entre si por la mercadería, porque saben que alguien les cuida su cupo de exportación, y que no tiene sentido competir para comprar mercadería. No lo han aplicado en soja, y por eso este grano es el único con mercado transparente.
Las fantasías de que van a poder determinar qué, cuándo y cuánto se exporta a los largo del año no tiene relación con la realidad de lo posible. Pueden bloquear, dificultar o prohibir exportaciones, pero lo contrario es dificultoso, con o sin Junta.
También pueden tratar de hacer un poco de comercio (solo les daría para algo testimonial). Un barco de trigo o maíz a Venezuela, o hacerle una gran rebaja en soja a algún comprador asiático. En este caso podrían usar alguna terminal compartida, o hasta alquilarla.
Yo le había propuesto hace tres años  un alto funcionario, que todavía sigue, que la solución al problema del trigo, en el contexto estatista actual, era que el Estado comprara 2 millones de toneladas de trigo, para abastecer el consumo interno del segundo semestre, y dejara el resto libre(detalles acá y acá). La respuesta fue que era muy complicado, dificil y arriesgado emprender esa tarea, que no estaban los recursos humanos.
Así que si vemos en forma realista, no hay que alarmarse.No aumenta significativamente la capacidad de daño. El próximo post será para la idea de una movida mucho más ambiciosa, que esta propuesta por los más extremistas.
  

viernes, enero 31, 2014

Necesitan a los chacareros?

Hoy se ha desatado una histeria oficial buscando que los productores se desprendan de la soja que les queda.
Desde el cambio de gabinete, la primer referencia al campo dentro del gobierno fue la negativa, anunciada con bombos y platillos, del flamante ministro Casamiquela a recibir a los representantes gremiales de los productores.
La segunda fue una conferencia de Kicillof anunciando que de las tres millones de toneladas que sobran de trigo, por ahora solo iba a autorizar la exportación de 500.000, y levantando el dedito (traté ese tema acá). También, y ante una propuesta de Massa, pontificó sobre las tremendas consecuencias de modificar aunque sea un poquito las retenciones a los granos, lo que fue amplificado por los pseudoeconomistas de la prensa adicta.
Todo este tiempo se pasaron negociando con los exportadores de soja para lograr que estos les liquiden divisas, olvidándose que para eso tienen que exportar, y que para eso tienen que comprarle la soja a los productores. Todo como si éstos no existieran en la ecuación, salvo para pagar impuestos y cumplir órdenes.
Hacen mucha alharaca sobre la devaluación, pero se olvidan que los dirigentes agropecuarios no venían pidiendo devaluación, sinó disminución de las retenciones. Porque la devaluación también sube los costos.
Ya se estan escuchando apelaciones hipócritas al patriotismo, responsabilidad, etc por parte de funcionarios nacionales. Cuando no directamente insultos.
Sin embargo no solo hay soja para exportar. ya dijimos que quedan 2,5 millones de toneladas de trigo sobrantes, que se podrían embarcar a Brasil en las próximas semanas. Mientras le piden al productor que venda soja, vemos que ya no hay precio ni compradores de trigo en los puertos del Sur, al estar el consumo lleno de mercadería, y la exportación cerrada.
No hablemos del maíz, porque las supuestas 8 millones de tn que estarían sobrando eran un invento de Yahuar para que la presidenta pudiera anunciar una "producción record" en la campaña. El gobierno tampoco reclama que se venda porque sabe que no existen.
Con qué base, después de tanto destrato, tanta hostilidad, y de tantas medidas buscando exclusivamente el perjuicio de los productores, piden (o mejor dicho exigen), que se les de una mano?
No sería un buen momento para cambiar de actitud?

miércoles, enero 29, 2014

Leyendo "Mal comidos" -2

En una charla en Mar del Plata vi personalmente a Soledad Barrutti. La primer impresión es que la foto de la solapa no le hace justicia. La segunda es preguntarme sobre si una chica es tan flaca porque piensa como piensa de la comida, o si al revés piensa así de la comida pórque es flaca.
Hablemos del capítulo 2 del libro.
Es el más interesante para mi porque es el que habla de la agricultura. Así que me va a llevar varios posts.
Lo primero que menciona es como conforme la agricultura avanza hay gente desplazada.  Lo personifica en Pedro, un poblador (en realidad un empleado no reconocido) desplazado.
Y acá me gustaría hablar de tres cuestiones: 1) El poblador de campos en desuso 2) El empleado rural 3)El agricultor mismo.
El primer caso es diferente a todos. Siempre hubo tierras desaprovechadas en la Argentina porque por condiciones de mercado su renta era cero. Por lo tanto, el dueño, si lo había, no se interesaba en ellas. Si eran tierras fiscales, no recibían pedidos formales para explotarlas.
 Pero eso no quiere decir que esas tierras estuvieran vacías. Aunque no fuera una explotación comercial, en muchos casos hubo y hay "ocupantes" o "pobladores". Gente que se instala (a veces por generaciones) con explotaciones de subsistencia. Generalmente en tierras de monte, tienen unas cabras, hacen carbón con el quebracho blanco u otras especies, cortan y labran algun quebracho colorado para venderlo, etc. Una vida muy dura, con hambre muchas veces, pero es así desde hace décadas.
Qué pasa cuando esas tierras pasan a generar potencialmente una renta? Puede ser un cultivo nuevo que ahora es factible, minería, turismo, etc. Pues hay gente que ve que ese poblador molesta. Y ya sea el dueño legal que de golpe se da cuenta del nuevo valor, o uno que falsifica las escrituras, o uno que se hace conceder tierras fiscales.
En el caso del Norte argentino, eso empezó con la expansión de la caña de azucar en Tucumán en el siglo 19, y el algodón en el Chaco. No es algo que haya comenzado con la soja. Y por otra parte debemos recordar que el 85% de la soja se siembra en la región pampeana, que tiene sus tierras mensuradas y sin conflictos de propiedad desde hace casi un siglo.
Con los desplazamientos se genera un drama social, y la solución de ésto es sin duda "empoderar" al ocupante, darle derechos y papeles para que nadie lo eche. Nunca ocupan la totalidad de la tierra en litigio, así que puede haber lugar para él y el dueño legal. Ese derecho lo asiste también, por ejemplo, para cobrar una indemnización cuando no pueda permanecer en el lugar, como se da en una explotación minera o petrolera.
Pasemos a los otros casos, que estan relacionados.
El fenómeno de la migración del campo a las ciudades se ha dado desde hace siglos. La población rural en todo el mundo ha descendido brutalmente y sigue descendiendo, es una de las medidasde cuán evolucionada es una sociedad. Permitió la formación del proletariado y la revolución industrial.
En el mundo la proporción de población rural bajó un 26% en 50 años(en America del Norte un 41% y en Europa un 37%), y se espera que descienda otro 36% hacia 2050. En la Argentina el proceso de urbanización fue todavía más acentuado.
Esto ha sido posible porque simultaneamente aumentaba la productividad de la mano de obra agraria, y la productividad de la tierra. En 1810 una hectárea de maíz llevaba 100 horas hombre, y cada hh producía 6 kg. En 1910 llevaba 48 hh, y se producían 28 kg de maíz por hh. En 1960 eso se había mejorado a 6 hh por hectárea, y a 323 kg/hh. En estos momentos estamos en 2,4 hh/ha, y cada hh produce 3000 kg, 500 veces más que hace 200 años, y casi 10 veces más que hace 50! Un agricultor o trabajador rural hoy realiza el trabajo que hacían 20 agricultores hace un siglo, y produce 10 veces más que los 20 juntos.
Es inevitable que eso haya traído como consecuencia menos gente en el campo, y desde 1960 menos agricultores y un aumento muy importante del tamaño promedio de la explotación. Se generaron nuevo tipo de empleos e industrias (semilla, maquinaria agrícola, química, servicios administrativos y contables, etc), y también el poblador rural se transformó en usuario de muchos servicios que antes eran patrimonio de ricos, y casi no se prestaban en el interior. Y la explotación de subsistencia se tranforma cada vez en menos atractiva para los que la practican, al punto que la tendencia en la pampa húmeda es que desaparezcan, porque los que la practican prefieren vender sus tierras e ir a trabajar al medio urbano.
Cada vez menos agricultores y trabajadores rurales alimentan a más gente. Sinceramente no veo la posibilidad de dar marcha atrás con eso, salvo en el caso en que pensemos en producciones "suntuarias" especializadas para consumidores de alto poder adquisitivo, que sin duda son y serán muy minoritarias.
Pero todos estos números y explicaciones parecen vacías ante cada drama individual, ante cada Pedro que las tendencias seculares causan. Malraux decía "Une vie ne vaut rien, mais rien ne vaut une vie" (una vida no vale nada, pero nada vale más que una vida). Si la sociedad progresa, nadie debería ser dejado al costado, y es nuestro deber evitar que eso pase.

lunes, enero 20, 2014

Chicanas, rebuznos, y la verdad de la milanesa

Hoy en Tiempo Argentino se publicó una nota grotesca. En un post anterior, yo había dicho, haciendo referencia a Kicilof, que el que postule que la eliminación de retenciones al trigo iba a afectar fuertemente el precio del pan estaba chicaneando o era un burro.
Y sin embargo hoy insisten. Dejo de lado lo que dice Peretti, que sé con certeza que esta chicaneando porque es un comisionista muy rápido, de los que se violan un avestruz(o una manada de ellos) corriendo.
En cambio me concentro en el burro de Barletta, que dice ser economista (peor).
Barletta dice: "Como una docena de medialunas  pesa 350 gramos, un kilo (35 medialunas) cuesta 116 pesos", razonó el economista. El kilo de trigo, descontada la retención del 23%, vale $ 1,20, mientras que sin la retención cuesta $1,55. "Por simple regla de tres el precio del kilo de medialunas sería de $ 150, lo que consiste en un aumento del 30 por ciento". Así, según los cálculos de Barletta, la docena de facturas, que hoy cuesta $ 40, pasaría a costar cincuenta y dos pesos." Y luego agrega, para rematarla: "como normalmente el precio relativo del kilo de pan respecto a las medialunas es de 2 a 1, "el actual precio del pan de 20 pesos promedio el kilo pasaría a costarle al consumidor 26 pesos"".
Como bien dice el Jefe de Gabinete, "con el trigo se hace harina, y con la harina se hace pan"

Un kilo de pan lleva más o menos 1 kg de trigo, y un kg de facturas, menos que eso. Si el kg de trigo aumenta 35 centavos, porqué el kg de pan debería aumentar 6$, o el de factura 12$ (o 60 como dice el ignorante de Manusovich)??????????????????? Si así sucede, y no tiene porqué pasar, quién se quedaría con esos 5,65$ por kg de pan, o 11,65 por kg de factura?
Aceptar eso equivale a admitir que las retenciones no subsidian al consumidor, sinó al panadero, harinero, etc. 

Esto no es tan difícil de ver, sobre todo para un economista, o hasta para un bachiller promedio, diría.
En Pagina 12 tratan también el tema, en esta nota principal, y acá como nota secundaria.
Podemos pasar lista. Tanto Julio Gambina como Alfredo Iñiguez apuntan para otro lado. Muy errado lo que dicen pero no son burradas, son cosas discutibles. En cambio Hector Bazque y Ricardo Aronskind van directo a la categoría burro, sin atenuantes y con orejas dobles.
En cambio el autor de la nota, Sebastián Premici, con toda su carga de mala leche, da directo en el clavo. Los demás justificativos de las retenciones son pavadas, pero Premici hace foco en el meollo del tema: Las retenciones son recaudación estatal. Son plata contante y sonante que entra en las arcas del tesoro nacional .
Eso es lo que tenemos que discutir. Desde ya Premici compara esa rebaja propuesta con el monto de la AUH, o los gastos de gasas en hospitales, o la copa de leche en las escuelas, típica chicana. Yo podría compararlos con el gasto de publicidad oficial (un 50% de la rebaja), con FPT, con subsidios innecesarios a la clase media, o con las coimas en la obra pública. O con los impuestos que podrían compensarla.
Pero esa es la discusión correcta, como escribí acá hace 6 años. Dejémonos de argumentos imbéciles y vayamos a la discusión de fondo sin perder tiempo.
PD: Agrego a Asiain y Putero a la categoría burros. Aunque el primero ya estaba ahí hace rato

domingo, enero 19, 2014

Leyendo "Mal comidos" -1

Estoy leyendo "Mal Comidos", de Soledad Barruti.
No estoy capacitado para hacer una crítica literaria, y mi juicio sobre la ortografía (hay fallas), o sobre la foto espléndida de la autora que figura en la solapa, seguramente no le va a interesar a los lectores de este blog. Solo voy a hablar sobre el contenido. Sobre algunos temas tengo ideas previas, sobre otros no, y sobre muchos tengo una idea acabada y una posición firme.
La introducción es una especie de ensalada de temas que se desarrollarán más tarde, no tiene sentido hablar de ella, así que vayamos de lleno al capitulo 1.
Es sobre los pollos. La autora hace énfasis en algunos temas, uno es el bienestar animal, donde tiene razón. Durante 20 años pasé tres meses por año en el campo, y soy consciente que la corta vida de un pollo, desde que salía del huevo hasta que le retorcían el pescuezo, era mucho más agradable cuando yo era chico.
Después pasa a la alimentación. Hay frases grandilocuentes, destinadas a provocar desconfianza, pero en el fondo los pollos siguen comiendo una mezcla de un alimento energético y otro proteico. El primero sigue siendo maíz, y el proteico ya no son más los gusanitos y lombrices (puaj!) que comía el pollo de campo sino es harina de soja, que tiene 40% de proteína vegetal y es la proteína más barata del mundo. Por supuesto ahora el alimento viene standarizado y optimizado al máximo, ningún desbalance de un nutriente sobre otro, pero en esa parte es esencialmente lo mismo. Después están los agregados, sobre lo que no puedo opinar mucho porque no sé nada del tema. Me inquieta el asunto resistencia a antibióticos, que eventualmente se podría extender a bacterias patógenas al humano que no haya manera de matarlas. Pero quisiera creer (aunque sin saber del tema) que no se usan los antibióticos generalizados de uso humano en la actualidad. Pero no lo se.
Hay una breve referencia al mejoramiento genético del pollo, descripto casi como una conspiración siniestra. Pero los gallináceos vienen siendo objeto de mejoramiento genético desde que se los domesticó hace miles de años (hasta dejaron de volar para no escaparse). No hay nada nuevo, y en cada etapa se los seleccionaba en base a su adaptación al medio que les tocaba, siempre para convertirse en comida.
Y llegamos a la calidad del pollo. Acá la autora tiene razón. Los pollos de antes tenían mejor gusto que el pollo de supermercado.
Cuando yo era chico el pollo era una comida para ocasiones. Muchas veces se comía pollo, como algo especial, en cumpleaños o fiestas. Mi mamá tenía dos especialidades que sacaba a relucir cuando había invitados (que venían a eso): pollo al horno e higos en almibar.
Porque el pollo, además de más rico, era una comida cara, no para todos los días. Hoy en día, por el contrario, el pollo de supermercado es la carne más barata, accesible aún a los que antes comían pollo solo en Navidad. Como en el resto del mundo, es más barato que la carne vacuna, y eso obedece a que tiene un costo de producción bastante menor. Con 2 kg de alimento (el mayor componente es el maíz) se logra 1 kg de pollo, eso implica que una hectárea de maíz produce 5000 kg de pollo!
La autora menciona características nutricionales, lamentablemente no podemos dar demasiado crédito a estudios sobre este tema por una sencilla razón, un "pollo industrial" se puede estandarizar, dependiendo del alimento que consuma y la edad de faena. Un pollo o un huevo  de campo u orgánico no se pueden estandarizar, hay miles de tipos de alimentación, se los puede matar en edades diferentes, lo que hace muy difícil la comparación. Seguramente los habrá con menos o más proteína, o lípidos, o cualquier otra característica. Dudo que sea factible, o barato, realizar un estudio serio al respecto, con los cientos de muestras necesarias.
En casa rara vez compramos pollo de supermercado. Mi mujer va a una "granja" que trae pollos "de campo", y se nota la diferencia. Además de que cuesta un 70% más que el pollo del supermercado (y sospecho que ni tiene IVA). Coincidimos con la autora en que es más rico. Solo a veces como pechugas de pollo común.
Incluso se podría hacer un pollo que coma caviar, y que abandone este mundo sin sufrimiento emborrachado en champagne francés para ser servido en la mesa de un excéntrico millonario.
La autora reconoce esta división del mercado. Un pollo "como el de antes", para las clases que siempre comieron pollo. Y un pollo industrial, barato, para los que antes no lo consumían.
Hay gente que gasta el 75% de lo que gana en comida, hay gente que gasta el 40%, y hay quienes solo deben desembolsar el 5%.
Lo que se le puede exigir al pollo "para masas" que ha permitido en los últimos años que se cuadruplique el consumo, es que sea sano. Aquí las autoridades deberían ser muy estrictas.
Pero la autora no proporcionó ninguna evidencia de que alguien se puede enfermar por comerlo. Hay un "malestar" una nariz fruncida, pero para que un alimento deje de ser considerado "sano", o de consumo seguro, tiene que enfermar a alguien. Y eso tiene que probarse. Sería elitismo tratar de imponer a todo el mundo un alimento alternativo que es más caro y que la mayoría no podrá pagar, si no hay pruebas de que el alimento a su alcance es dañino.
La autora menciona alternativas. Pero ninguna que nos de un pollo o un huevo barato, con características tradicionales, en forma consistente. El que la encuentre o la invente, si es factible, se va a llenar de oro, pondrá franquicias, y cambiará la manera de producir esos alimentos, pero eso no es lo que complacería la filosofía desde la cual el libro esta hecho.
Seguiré con los otros capítulos.