martes, junio 05, 2012

La avaricia tiene dueña, el cinismo tambien.

Dejé pasar unos días desde estas declaraciones, porque estaba tan indignado que iba a agraviar groseramente la investidura presidencial.
Resulta que nuestra millonaria primera mandataria piensa que los productores de soja retienen su cosecha en forma inusual, y encima "especulando" por "avaricia". Para rematar, casi burlándose de los que la inundación les causó pérdida en los granos almacenados. Lo que encima excita las mentes afiebradas que entreven una siniestra conspiración. No es la primera vez que insulta a los productores, pero uno nunca termina de acostumbrarse.
Vamos a puntualizar algunas cosas que su Ministro de Pesca no le debe haber explicado:
Uno de los grandes problemas de infraestructura de la Argentina, desde tiempos inmemoriales, era la escasa capacidad de almacenaje, tanto en los puertos como en el interior. Estaban los silos de la junta, los elevadores de los puertos, una cantidad de acopiadores privados y cooperativas, y los pequeños silos en chacra. Debe haber estadísticas, pero cuando yo estudiaba en los 70 se decía que había que triplicar la cantidad total , y que como en los puertos no había más lugar, lo mejor era incrementar la capacidad en chacra. Y eso que se manejaba una cosecha que era la cuarta parte de la actual.
Qué problemas traía eso? La cosecha era dificultosa, la logística muy dificil, y era imprescindible que los barcos vinieran a cargar en los momentos de cosecha, que en su mayor parte se exportaba y embarcaba en los primeros 60 días. Los compradores externos sabían que Argentina no vendía, sino que vomitaba su cosecha, y nos esperaban con la servilleta puesta y los cubiertos en la mano. La Junta apenas podía evitar, en algunos granos, que los precios se destruyeran en los meses de cosecha, hasta un 30%, y fueran luego subiendo a lo largo del año.
Bueno, gracias a la inversión de mucha gente, se hicieron los puestos privados y las aceiteras con su gran capacidad de almacenamiento, y sobre todo apareció a fines de los 90 ese bendito invento de los silos bolsa. Ahora es posible almacenar unos meses la cosecha en origen, lo que alivió la logística (una cosecha de 100 millones de tn hubiese sido inmanejable en los 80), y le dio al productor más herramientas para defender su producto ante exportadores e industriales.
Otro aspecto a considerar es  que el productor tiene una cosecha anual, y gasta todos los meses. Desde siempre, aquellos que podían dejaban los granos en la cooperativa sin fijar el precio, y en épocas inflacionarias iban vendiendo mes a mes para sus necesidades. El excedente era el resto de cosecha que quedaba sin vender al entrar la nueva.
Ahora el silo bolsa le permite hacer eso en su propio campo, donde la ve todos los días. Y en este momento, con una inflación del 25% anual, se sigue ciñendo a la vieja costumbre de vender a medida que necesita. No es muy sofisticado pero es así. Los que no siembran cultivos de invierno no van a cosechar nada hasta marzo o abril de 2013, y hay que llegar. Nadie puede pretender que venda ahora para hacerse de pesos que deposite en el banco a tasa negativa, expuesto a golpes inflacionarios, devaluaciones, aumentos de costo,etc. Y ni habla de la memoria del corralito.
En situación normal, sin crisis, al país también le conviene este comportamiento, primero que se defiende el precio de exportación, y segundo que no se produce una avalancha de divisas en época de cosecha que tiene de revaluar la moneda, y a emitir pesos que pueden provocar inflación, para que después venga una sequía cambiaria de 9 meses.
Da la impresión que este año necesitan esa avalancha, y también cobrar sus dichosas retenciones cuanto antes. Dicen que hay 16 millones de tn sin vender, y eso son 5000 millones de dólares para los productores, y 3000 para el gobierno. Eso basta para que los impacientes manoteadores del trabajo ajeno se frustren por tener que esperar los tiempos habituales para hacerse de los dólares, y vean conspiraciones, expeculaciones, etc donde no las hay.
El año pasado los exportadores habían comprado a esta fecha 10,16 millones de toneladas de soja, este año 10,77. La industria aceitera, por su parte, el año pasado llevaba 14,1 millones .de toneladas, y este años 14,0. Datos oficiales.
La única diferencia es que hay 1,3 millones de toneladas más con precio a fijar, dentro de las 14, 1 millones entregadas a la industria.
Si tenemos en cuenta que no se puede comprar dólares, como yo hice en 2008 cuando el precio internacional de la soja podía bajar mucho y el dolar corregir hacia arriba,(hoy estamos parecido), la diferencia es chica. Lo que tal vez debería preocupar es que por la sequía la cosecha bajó un 20%. Y que mientras hoy los productores tienen en su poder(incluyendo lo que falta cosechar) 16 millones de toneladas, el año pasado tenían 25. Este año los dólares se van a acabar antes, o el ritmo de venta va a ser más lento.
Hay que tener en cuenta que se va a sembrar menos trigo, que obliga a gastar entre Junio y Septiembre.
Los que esperan los dólares que producen los chacareros se van a tener que armar de paciencia.
No hay conspiración. Y no son los productores los que tienen avaricia. Si al Banco Central le faltan dólares, podría Cristina dar el ejemplo cambiando los propios (que son muchos) a pesos, e induciendo a los funcionarios a que hagan lo mismo.

PD: Si alguien me preguntan que hacer con su cosecha, mi recomendación sería no perder un minuto en canjear lo que haga falta por los insumos dolarizados, como agroquímicos y fertilizantes. Toda´vía se consiguen al dolar oficial, y encima pueden escasear más adelante, gracias a las morenadas.

lunes, mayo 28, 2012

Imperialistas argentinos en Illinois

Hace 6 meses publiqué una nota en este blog sobre el incipiente interés que estaba viendo en agricultores argentinos de producir en  el exterior, tal vez en forma más definitiva y en lugares más lejanos de lo que se venía haciendo hasta ahora (solo en países limítrofes).
Hoy salió en La Nación un artículo de Fernando Bertello sobre las posibilidades de comprar en Estados Unidos.
Muchas cosas han cambiado desde que escribí el artículo, la principal es que tal vez el mejor momento para hacerlo esta pasando (aunque puede ser mejor que dentro de unos meses), por dos motivos: 1) El alza de impuestos a la tierra seguramente generará una baja de los precios en la Argentina 2) Es hoy mucho más dificil sacar los dólares para comprar tierra afuera, tal vez haya que perderse la diferencia entre el dolar billete blue y el dolar "contado con liqui"; pero tal vez mañana sea aún más dificil.
La nota de Bertello se basa en una de las tantas posibilidades que mencioné en mi nota de Noviembre: Invertir en el primer mundo.
Esto tiene algunas a favor, y otras en contra.
A favor puedo mencionar que estamos en el máximo de "seguridad jurídica". En USA hay que cumplir las leyes, que son muy razonables, pero vamos a un lugar donde todos los gobiernos desde Lincoln han mimado al productor agropecuario, dentro de sus posibilidades. No hay retenciones (ni en EEUU ni en el resto del mundo), y los impuestos son bajos, pero tienen la enorme ventaja de excelentes y muy baratos seguros climáticos, y de seguros de precio (donde el estado pone la diferencia) si los precios de los commodities se derrumbaran.
Otras ventajas es que reciben los frutos de las más recientes investigaciones un poco antes que nosotros. Particularmente en Illinois hay muy buenas tierras y un excelente clima para producir maíz y soja (más estable que el nuestro), y estan cerquita de una ciudad bárbara como Chicago. En invierno todo queda cubierto por 2 metros de nieve, pero no hay nada para hacer y es el momento de tomarse casi 3 meses de vacaciones en el hemisferio sur(desde el 10/12 al 1/3).
No hay trabas para comprar en ese estado o en algunos otros (hay algunos estados que prohiben a los extranjeros), y con esa inversión se consigue una visa de residente. Como dice el artículo, una vez comprada  la tierra hay excelentes créditos para comprar la maquinaria y el capital circulante, a largo plazo y bajísimo interés.
Pero tambien hay contras:
Para empezar solo hay contratistas de fumigadas, algunos pocos de cosecha, y casi ninguno de siembra o labranza, si uno piensa hacer las labores en los momentos que más conviene. Allá estan estudiados y definidos con miles de datos las dos mejores semanas de cada trabajo, y en esos momentos estan todos ocupados. Eso significa que es ineludible contar con maquinaria propia. Si uno no quiere ponerle el trasero al tractor, la mano de obra es cara (tipo 15 U$S la hora) , hoy se puede pagar, pero sería dificil con precios bajos como en 2001. Con siembra directa es mucho más manejable el número, digamos que en 200 ha un operario se llevaría hoy el 5% de la ganancia como mucho.
Por supuesto esto no es para inversores chicos, dudo que se justifique instalarse 9 meses allá con menos de 4 palos. La rentabilidad por ahora (hasta que se abaraten los precios argentos) es algo mayor que acá, tipo 4 o 5% que es la rentabilidad histórica argentina. No es tan facil conseguir grandes superficies en illinois como sugiere el artículo, pero una vez instalados allá existe la posibilidad de crecer arrendando otros campos, porque al revés que acá, la edad promedio del farmer es muy alta y se van retirando.
Es la otra cara de las inversiones más arriesgadas, tipo aventura, en Africa por ejemplo. Sin seguridad jurídica pero donde con buena suerte en una o dos cosechas se puede recuperar la inversión.
Y tanto Latinoamérica como Europa del este estan en el medio. Algunos más cerca de EEUU como Uruguay o Brasil, otros más cerca de Africa...
Pero creo que los altos valores de la tierra en la Argentina hacen que en nigún lugar del mundo se gane tan poco para el nivel de inseguridad política, jurídica, impositiva, etc que tenemos acá. Y estoy seguro que eso se va a ajustar por precio de la tierra, tarde o temprano. Se justificaría ganar un 3% en Suiza, pero no en Rojas.



lunes, mayo 21, 2012

El impuesto inmobiliario bonaerense.

Mucho se ha hablado y escrito esta semana sobre el aumento de impuestos (Inmobiliario e Ingresos brutos)en la Provincia de Buenos Aires.
Como primera reflexión sostengo mi postura de siempre que los impuestos deben ser sobre las ganancias y el patrimonio, nunca sobre la producción.
Por eso a priori el inmobiliario me cae mucho mejor que el mamarracho de las retenciones. Aún si quisieran gravar en forma punitiva la renta agraria respecto a otras actividades, la única fuente de la renta es la tierra, así que no es lógico gravar la producción con retenciones, y que luego el impuesto sea transferido por los exportadores a productores (incluso los no propietarios, y luego por éstos a camioneros, contratistas de cosecha, y finalmente a los dueños de la tierra).
Dicho esto, el aumento de valuación fiscal de la tierra, con su correlato de aumento de inmobiliario, bienes personales y ganancia mínima presunta, y el aumento de ingresos brutos a la producción y a los insumos, tienen estas objeciones de mi parte:
1) No se pueden considerar los impuestos por separado para determinar su justicia o conveniencia, sino la carga impositiva total. Tomo prestado el siguiente gráfico de esta nota, donde comparaba los impuestos en la soja y la minería:
Vemos que sin considerar estos aumentos impositivos la carga impositiva total es monumental. El Estado se lleva 2,5 veces más que el productor, a precios de Febrero de 2012.
En el ejemplo, simulaba una propiedad de 500 ha, que pagaba 35 U$S entre inmobiliario provincial y tasa municipal. No consideré Bienes Personales en el cálculo, y sumí que Ganancias era mayor que la mínima presunta (por lo tanto solo se paga Ganancias).
En números redondos, por cada 15 dólares que se aumenta la carga impositiva por hectárea, se transfiere 1 punto del productor al Estado.  Así que la relación 19-49 se puede transforma fácilmente en 18-51.
Como carga impositiva total, ya hoy es exagerada con respecto al resto de las actividades económicas.

2) Esta el tema de acercarse al "valor venal", o de mercado de la tierra. Sin duda esta relacionado con la renta obtenible, pero la gran suba del valor inmobiliario de los últimos años ha sido mayor que el aumento de la rentabilidad.  Históricamente, un campo daba una renta anual promedio del 4 al 6% de su valor de mercado, un poco menos que un departamento de alquiler. Con los valores actuales, esa cifra ha bajado a la mitad, es  imposible encontrar un predio dedicado a agricultura que rinda más del 3%, después de Impuesto a las Ganancias. Por eso es que si basamos impuestos fijos en el valor de venta de la tierra, las tasas tienen que ser muy bajas para que no sea confiscatorio. Ni hablar de la base de datos actual del inmobiliario, donde la ubicación del campo tiene más peso que su calidad, dando lugar a que un campo malo de Gral Alvarado (que los hay) tribute mucho más que un muy buen campo de Ayacucho (que también hay)
Es mucho más lógico fijar un valor arbitrario en base a la capacidad productiva, que se puede determinar con los mapas de suelo de INTA, y los precios  de los granos cada año. Así se grava la capacidad de generar renta.
Cuanto más cuantitativamente importante es ese impuesto,  más mecanismos de "emergencia" tiene que tener, porque un impuesto pesado puede llevarse fácilmente todo el capital circulante en un año de sequía o inundación. Así que necesariamente tiene que tener posibilidades de refinanciación en dos o tres períodos ante inconvenientes climáticos graves.

En resumen, en mi opinión el impuesto a la tierra  es más justo que los impuestos a la producción, pero es una barbaridad que ambos coexistan. La actividad agropecuaria debería pagar un impuesto a la tierra, en su provincia, y el impuesto a las ganancias que paga todo el mundo.

martes, mayo 15, 2012

Represalias

Parece que Brasil esta empezando a tomar represalias sobre exportaciones argentinas.
Como regla general, salvo excepciones al gobierno argentino le va a importar poco represalias sobre commodities, o productos primarios (manzana, papa) salvo que le causen problemas políticos regionales.
Pero me encantó, si es verdad la noticia, que tomen represalias sobre estos bastardos.
Es hora de que empiecen a conocer los vericuetos de la política argentina actual si quieren ser eficaces.

jueves, abril 26, 2012

Porqué se va a sembrar menos trigo (II)

En una nota anterior, enuncié las razones por las cuales el productor esta buscando toda clase de alternativas para no sembrar trigo. Y prometí que iba a poner un ejemplo concreto, con números reales.
Los números que van a ver son de una propuesta de arrendamiento del 15 de marzo. Desde entonces han cambiado un poco, subió la soja, bajó la cebada, y el trigo sigue sin cambios (sin precio).
Se tomó como base que no hay motivos para que el trigo valga menos que la cebada. El inversor esta asociado a una cooperativa beneficiada con ROES de exportación, y tiene confianza en que teniendo paciencia, iba a lograr vender el trigo a lo largo del año a un precio razonable. Pro de hecho hoy hay precios entrega y pago cosecha 2013 para soja y cebada, pero no para trigo.

Estos eran los datos al 15 de Marzo. La zona es la costera del sudeste de la provincia de Buenos Aires. El arrendamiento se pagaba en tres cuotas (Abril, Junio y Enero). Las cuentas se hicieron sobre 1000 ha, y si bien se pusieron los precios de la cebada, por pedido del productor se calculó que el trigo tendría los mismos precios.
 Estos son los márgenes del doble cultivo (cebada y trigo tendrían números parecidos), y de la soja de primera. El ingreso en tranquera tiene descontados los fletes y los gastos de comercialización. Me podrán objetar que la performance de la soja de segunda sobre cebada es mejor y más segura que sobre trigo, pero dejé eso de lado por simplicidad.
Lo que no ignoré, como se ve en el cuadro, es la oportunidad de venta de la cebada y el trigo. Tomé en cuenta que la cebada se vendía un 80% entre Diciembre y Febrero, y un 80% después de marzo. Para el trigo la proporción es inversa, en el momento de cosechar la soja de primera (Abril) solo un 20% del trigo estaría vendido, como sucede este año. Se debe notar que es esa la única diferencia que tomé entre los dos cultivos (tomé precios, costos, y rindes iguales)
En este cuadro se muestra como cambia la manera de evaluar los resultados cuando se toma en cuenta el aspecto financiero. Un arrendatario tienen siempre restricciones de capital, por lo tanto el retorno por $ invertido le interesa más que el retorno por ha. Si le sobra plata peude alquilar más hectáreas, para obtener un margen adicional y diversificar riesgos.
Queda claro que la soja es el cultivo de menor gasto, pero que hace falta tener en la mano el 80% del costo total como capital necesario para encarar la siembra. El doble cultivo tiene costos un 50% mayores, pero la posibilidad de vender el 80% en Enero que tiene la cebada implica que solo hace falta tener el 50% del gasto total en la mano para empezar. Eso determina que con el mismo margen del trigo, la cebada da un retorno porcentual a a la inversión mucho mayor (17,24% vs 12,62%). la cebada mejora a la soja, el trigo la empeora.
Con números que no son tan diferentes, es lógico que el productor decida diversificar sus riesgos, climáticos y de mercado. En el cuadro se consignan 3 alternativas para las 1000 ha, 50% cebada/soja y 50% soja de primera, 50% trigo/soja y 50% soja de primera, y 100% soja de primera. Lo que se muestra en el cuadro son los ingresos y gastos (expresados en dólares) en determinados períodos de acuerdo a las alternativas.
Como quedan los principales parámetros económicos y financieros en esas alternativas? Lo vemos en el siguiente cuadro:

Acá se ve porqué no es posible hacer trigo. La principal utilidad del cultivo de invierno es reciclar la guita y entregarla a fin de año para pagar los gastos de la cosecha gruesa. El que hace un cultivo de invierno con liquidez, como la cebada o la colza, reduce su necesidad de capital un 20% con respecto al que solo hace soja. En cambio el que hace un cultivo de invierno sin liquidez, incrementa sus necesidades de capital un 21%. Con rentabilidades parecidas, es definitorio. Hoy ante la suba de la soja y la baja de la cebada, los números pueden cambiar un poco, pero para el trigo estan mucho peor aún. Los que estan obligados a vender apurados, solo pueden conseguir en estos momentos 125 U$S la tonelada (los exportadores compran a ese precio y guardan), mientras el FAS teórico esta a 180, y la cebada a 170. Para conseguir un número cercano al FAS teórico en trigo, los que entregaron a algunas cooperativas van vendiendo con cupos, y calculan que tardarán 8 meses más en deshacerse de la cosecha, con lo cual el cuadro financiero de arriba esta totalmente vigente.
No va a ser un año triguero, pongo la firma hoy.

lunes, abril 09, 2012

Porqué se va a sembrar menos trigo (I)

trigo
Infinidad de veces nos hemos ocupado en este blog de ese cultivo. Sin ir más lejos, en la última entrada contrastamos la realidad con los discursos de la presidente.
El Sábado 7, en el suplemento rural de La nación, salieron tres notas sobre las alternativas que tienen los productores que no quieran sembrar trigo, o achicar drásticamente la superficie que siembran.

Lo primero que hay que tener en cuenta son las razones que tienen los productores para sembrar un cultivo determinado, o un grupo de cultivos como es más frecuente. Obviamente lo primero que se mira es cuál es el cultivo que da más ganancia en ese ambiente.
Cuando la superficie de tierra es la limitante, el margen por hectárea es lo que se mira primero; cuando el capital es la limitante, el retorno por $ invertido es lo más importante.
Pero es una decisión sujeta a incertidumbres. los precios planeados pueden variar; el clima promedio, que es el que se toma en cuenta, puede ser un año determinado más favorable a un cultivo que a otro. Por eso el productor diversifica sus riesgos. Además, la rotación de cultivos, en particular con gramíneas como trigo, cebada, maíz o sorgo, otorgan más sustentabilidad al sistema agrícola.

Tradicionalmente, excepto en ciertas zonas, los cultivos de invierno (trigo, lino, cebada, etc) han sido menos rentables que los de verano. El productor hacía un porcentaje de esos cultivos(aún antes que la secuencia trigo/soja de segunda se popularizara) no solo por diversificación de riesgo, sino porque le permitían un mejor manejo financiero . El dinero a fin de año permitía pagar parte de los gastos de la cosecha gruesa, y así reducía el capital total necesario para sembrar. Esta situación es lo que más importa a un arrendatario con capital limitado. Sobre todo cuando el doble cultivo se popularizó en los 90. 

Sin embargo el trigo desde que su mercado fue intervenido por Moreno, no solo se ha caracterizado por tener precios muy por debajo de lo que el productor debiera recibir (aún con retenciones), sinó que se convirtió en un grano muy difícil de vender, al punto que llegamos a la cosecha de Enero de este año con la cuarta parte de la cosecha del año pasado involuntariamente en manos de los productores.
Esto ocasiona muchas dificultades, y el cultivo deja de tener la característica de ser financieramente estratégico. Un cultivo caro, que consume dinero desde muy temprano, y que no permite recuperar el capital hasta (con suerte) 12 meses después.

Hay otras opciones de cultivos de verano, colza, cebada cervecera y forrajera, trigo candeal, arveja, garbanzo, etc. No son consideradas "mesa de los argentinos", o sea que el estado no interviene en su comercialización, es libre. Todas crecieron el año pasado, y el anterior, y todas van a crecer este año. Tal vez el reemplazo más facil sea la cebada forrajera, que es un cultivo que se maneja casi igual que el trigo, tiene la ventaja de aportar igual cantidad de carbono al suelo,  y tiene costos similares.Tradicionalmente valía un poco menos que el trigo, lo que compensaba porque al cosecharse 7 a 10 días antes permitía un mayor rinde de la soja de segunda.
Pero más allá del precio o la rentabilidad, es el aspecto financiero  lo que más complica al trigo. Los arrendatarios necesitan vender al menos el 80% del grano entre Diciembre y Febrero, para reinvertir ese dinero en la cosecha gruesa, incluyendo la soja de segunda sobre el mismo trigo.Si no pueden hacerlo, el cultivo proseguirá su decadencia.
En la segunda parte, para los que se interesen más en el tema, voy a desarrollar un ejemplo concreto, hecho hace 15 días con datos reales, que va a ilustrar los conceptos expuestos aquí.

martes, marzo 20, 2012

El record de trigo de Cristina

En el reciente discurso de inauguración de las sesiones ordinarias del Congreso, Cristina habló de la producción de trigo y faltó a la verdad.
Habló de un imaginario record de 16, 6 millones de toneladas. De dónde sacó ese dato?
El Ministerio de Agricultura estimó 13.410.000 toneladas.
La Bolsa de Comercio de Rosario estimó 13,7 millones de toneladas.
Y la Bolsa de Cereales estimó 14.000.615 toneladas.
Esas son las divergencias normales entre estimaciones, más o menos 5%.
Y como andamos si comparamos con otros años?
El gráfico de arriba muestra los últimos 42 años de producción de trigo. Es fácil ver un estancamiento en los últimos 15 años, después de un salto importante a mediados de los 90.  Lo que queda claro, es que es mentira que la producción del último año sea un record.
Pero la producción de un año depende del área cosechada, y de la productividad por hectárea, veamos esta última como ha evolucionado en las cuatro últimas décadas:
El rinde por hectárea del trigo esta sin duda influenciado por el clima, vemos los picos y valles de la curva, por ejemplo el bajo rinde de la campaña 2008/09 y el alto rinde de 2010/11, ambos salen de lo común. Pero es obvio que la curva tiene una tendencia creciente. Esta tendencia fue de 27 kg/ha/año entre 1969 y 1989, y de 48,5 kg/ha/año desde 1990.
Este aumento se debe a la continua mejora genética de las variedades sembradas, y del aumento de la tecnología utilizada desde los años 90. Al principio un aumento de la fertilización, sobre todo hasta 2008, y en los últimos años la generalización de la protección del cultivo con fungicidas. El otro factor, que es más difícil ponderar, es la distribución del cultivo en zonas de mejor o peor clima o fertilidad, o si es favorecido o relegado por los productores en la elección de lotes en cada campo. Esto depende de la expectativa de rentabilidad que genera el cultivo, aunque es verdad que cuando hay grandes aumentos de superficie sembrada, la expansión se genera hacia zonas menos propicias.
El otro factor es el área sembrada. este factor es dominado por las expectativas de rentabilidad. Desde los 80, la posibilidad de hacer doble cultivo trigo-soja en la misma campaña, le agrega al cultivo una competitividad mayor frente a otras alternativas.
Se nota que en los últimos 4 años la superficie ha disminuído en forma significativa (un 22% respecto al promedio. En los 37 años anteriores, rara vez el área había bajado de las 5 millones de hectáreas, hoy parece una meta imposible. La campaña 2009/ 2010, fue el año con menor siembra de trigo en 100 años. Ese si fue un record.
No voy a insistir con las causas de esta decadencia, el lector va a encontrar en el blog muchas notas al respecto.
Porque si hay un tema del cual  la presidente no puede vanagloriarse, es éste. 

PD: Si tengo que hacer un pronóstico, diría que este año va a ser la segunda vez desde 1903 que se siembran menos de 4 millones de ha de trigo. La primera vez había sido en 2009. Otro record de Cristina.

jueves, marzo 01, 2012

Efectos a largo plazo de agroquimicos sobre la salud

Todos sabemos que los químicos que se usan en la agricultura o en las industria son tóxicos. Algunos son más tóxicos que los productos hogareños de limpieza o los medicamentos más populares, otros, incluyendo el glifosato, menos.
Hay productos que matan un caballo con media cucharadita de café (antes de diluirlos para fumigar), otros necesitan que una persona consuma 300 gramos de producto concentrado, aunque empiezan a causar síntomas de toxicidad con 85cc.
Pero estamos hablando de toxicidad aguda, los agroquímicos en zona rural representaron menos del 2% de las intoxicaciones agudas en 2003.
La principal  preocupación ultimamente no es por este tema, sino la intoxicación crónica, o los efectos a largo plazo.
La toxicidad crónica, así como los efectos teratogénicos (sobre embriones) o carcinogénicos, se determina cuando el producto se aprueba con estudios sobre animales, como ratones y conejos, que por tener un ciclo de vida más corto expresan estas consecuencia mucho antes que un humano. En el caso de los agroquímicos, la idea es que la posibilidad de contacto habitual con el producto, sea a una dosis inferior a la que se considera como peligrosa. Por ejemplo en glifosato se calcula que la exposición habitual de un aplicador es 500 veces menor que el límite de la toxicidad crónica diaria (2 mg/kg/día).

Después de esta introducción debo mencionar que un hecho me dejó siempre perplejo. Cómo puede ser que se denuncian tantos problemas en algunas zonas en la Argentina, mientras que en EEUU, que usan los mismos productos, en los mismos cultivos, no hay reportes? Hay que tener en cuenta que ellos son los inventores de la "industria del juicio", con abogados "reyes del pleito" que inician "class actions", o juicios colectivos, por miles de millones de dólares a las empresas que causan daños a sus clientes.
Qué hicieron allá? Lo que hay que hacer, hace 20 años empezaron un estudio a largo plazo sobre efectos crónicos de los agroquímicos. Es el "Estudio de salud agrícola", "collaborative effort involving the National Cancer Institute (NCI), the National Institute of Environmental Health Sciences (NIEHS), and the U.S. Environmental Protection Agency (EPA)" 
Ellos eligieron 2 estados con bastante agricultura (Iowa, un estado norteño maicero y sojero, próspero con buenas tierras, y Carolina del Norte, un estado sureño, con minifundio, donde el principal cultivo es la soja pero hay mucho algodón y tabaco). La idea era estudiar la salud a largo plazo de la población más expuesta. Sobre un universo de 120.000 explotaciones, tomaron una muestra de 52.394 que aplicaban sus propios agroquímicos, 32.436 cónyuges de los mismos, y 4916 aplicadores profesionales,(contratistas al estilo argentino). Hay que destacar que allá es más común que cada productor, que vive en su propiedad y tiene las latas en el galpón frente a la casa donde habita, tenga su propia fumigadora y aplique personalmente (la mano de obra calificada es muy cara).
Primero compararon la tasa general de mortalidad entre la población general y la población expuesta. El resultado es que los aplicadores tienen menor tasa de mortalidad, eso se atribuye a la mayor calidad de vida en el medio rural. Sin embargo, cuando se toman en cuenta las causas de muerte (esto divide el nro de casos) vemos que la población expuesta tiene más tendencia a morir por algunas causas, y menos por otras causas, que la población en general. Se estudiaron 2055 fallecimientos en 5,3 años.
Obviamente una de las preocupaciones sobre causas de muerte es investigar la incidencia de cancer, y eso fue una de las materias que más se investigaron. Lo primero que se determinó es que los aplicadores privados y sus esposas tenían menos probabilidad (12%  y 16% menos) de contraer cancer que la población en general, y que los aplicadores profesionales tenían la misma probabilidad que el resto de la gente. Cuando se diferencia el tipo de cancer, en algunos tipos obviamente los aplicadores tienen menos probabilidad, y en otros, como cancer de vejiga en aplicadores hombres, mayor probabilidad. Lo mismo sucede en melanomas en esposas de aplicadores, o cancer de ovarios en aplicadoras femeninas (que las hay). No solo se debe tener en cuenta la incidencia de pesticidas, sino tambien cigarrillo, sol (rayos ultravioletas), polvo ambiental, otros químicos, actividad física, vida al aire libre, etc que tienen incidencia positiva o negativa en la probabilidad de cancer.
También se hicieron subestudios sobre varios pesticidas en particular. Básicamente dividen a los aplicadores en nula, media, baja y alta exposición a un producto determinado, y lo comparan con diferentes tipos de cancer.
El primero que miré fue el de glifosato, aunque se estudiaron más de 20 sustancias. En el estudio de glifosato se usó una muestra de 57.311 aplicadores con un seguimiento de 6,7 años. El 25% no estuvo expuesto a glifosato, el resto con una exposición variable que fue medida y correlacionada con la incidencia de 12 tipos de cancer en un total de más de 1300 casos.
El resultado es que no se encontró ninguna asociación entre glifosato y todos los tipos de cancer sumados. Cuando se vio cada tipo de cancer por separado, no se ve relación en ninguno de ellos (incluyendo leucemia y linfoma no Hodgkin). La única excepción es el Mieloma múltiple, donde se ve una correlación aunque los autores no quieren sacar conclusiones porque solo se basa en 19 casos.

En poco tiempo, tal vez uno o dos años, se publicará la continuación del estudio, en el que se veran efectos a más largo plazo. Pero lo interesante es que una parte  son aplicadores comerciales, que tienen una exposición casi cotidiana al glifosato.
Otros plaguicidas han salido peor parados. Hay una relación entre la exposición al Imazetapir (acá Pivot) y mayor frecuencia de cancer de vejiga y colon. El pendimetalin y el EPTC (ya no se usan acá), inciden en la frecuencia de leucemia y cancer de colon y pancreas.
En otro trabajo, donde estudiaron 300 casos de cancer de pulmón declarados en entre casi 90.000 aplicadores (la mitad de la tasa que entre la población general), encontraron que la alta exposición(más de 100 días) a insecticidas como clorpirifos o diazinon incrementaba la frecuencia de esa dolencia. La menor tasa general en la población de aplicadores se atribuyó a una menor tasa de fumadores.
Recuerdo que estamos hablando de gente que se dedica a fumigar, 14% de ellos tuvo alguna vez un accidente que le causó una "exagerada exposición".. Cuando lo comparamos con la histeria local, donde se dice que hay pueblos enteros afectados por las fumigaciones, hay que ver como se hace la "epidemiología" en nuestras latitudes:
Probablemente el lector haya escuchado hablar de La Leonesa, que es un pueblo del Chaco supuestamente asolado por los agroquímicos. Originalmente hablaban de glifosato y soja, pero se comprobó que en esa zona no había soja, sino arroz, y no mucho.
Los "médicos de pueblos fumigados" clamaban al cielo por la triplicación de los casos de cancer infantil en esa localidad comparando el período 2000-2009 vs 1990-99. Lo esperable por el tamaño de la población "estudiada" es 0,4 casos por año
Veamos la cantidad de casos verificados en 20 años:
No da vergüenza ajena presentar estos datos, en los que el número total de casos es 8?
Usted sacaría alguna conclusión con esta cantidad de datos?
Y esto tuvo repercusión en medios nacionales y extranjeros, pero sin mostrar los datos. Se supone que los médicos deberían, por formación académica  y por sentido común, darse cuenta que esto no es serio.



martes, febrero 21, 2012

Minería y soja. Cuánto participa el Estado en el ingreso?

Se ha escrito mucho sobre cuánto se llevan las compañías mineras, cuánto gastan en el país, y cuánto se lleva el estado (Nacional y provinciales), pero nunca había leído una cifra concreta.
Recién el Domingo veo un número en un artículo en Pagina 12. Menciona un estudio de una consultora sobre un proyecto minero típico. El número es 31% neto para la empresa, 34% de impuestos nacionales y provinciales, y 33% de gastos de explotación. El estado se lleva mas o menos lo mismo que el empresario.
Antes de hacer una comparación con la soja o el maíz, hay que puntualizar que se trata de actividades muy diferentes de la minería. La minería consiste en extraer un mineral preexistente (y no renovable) 100% propiedad del Estado provincial donde se encuentra. Un grano no es preexistente, se produce año a año en un predio privado, y es propiedad del que lo produjo.
En el cuadro se ve la causa de las diferencias entre el valor FOB por tonelada, y el precio que recibe el productor. No solo estan las retenciones, sino que además sobre el precio de mercado interno al productor le descuentan Ingresos Brutos, sellos e impuesto a los débitos bancarios. La diferencia entre el precio FOB menos retenciones, y el precio de mercado se la lleva el exportador. En el caso de la soja vemos que es una cifra razonable, que cubre los gastos de embarque. En maíz, que es un mercado intervenido, lo que se lleva al exportador es un número groseramente mayor, esto se debe a la torpe intervención del estado (ROES, cupos y demás yerbas), que al dificultar el mercado aumentan la ganancia de los exportadores (en maíz sucede lo mismo que en trigo).
 Estos son los costos a nivel de cada establecimiento, para los cultivos de soja y maíz. Se han calculado para los rendimientos normales de ambos cultivos, y también para una situación de sequía en la que se pierde 1/3 del rinde (situación habitual este año). los costos estan calculados para un propietario de superficie entre 500 y 1000 ha, que cosecha seco envía su producción directamente de campo a puerto, sin almacenarla. Los propietarios de menores superficies, los arrendatarios, los que cosechan húmedo o almacenan un tiempo la producción tienen costos mayores.
El siguiente cuadro consigna los ingresos y márgenes  por hectárea del productor en los dos cultivos y en la hipótesis de un año normal y una situación de sequía. Para calcular el impuesto a las ganancias se supone que es una sociedad (35% fijo de las ganancias).
En el siguiente cuadro aparecen las mismas cifras pero expresadas en dólares por cada tonelada producida. Se ve que en los casos de producción disminuída por sequía, apenas se pagan los gastos, aún cuando no hay arrendamiento en el costo.
Como se distribuyen, después de estos datos, los ingresos de la soja y el maíz calculados sobre el precio FOB y como comparan con la minería?


Habíamos dicho que en minería el estado se llevaba más o menos lo mismo que el extractor. Vemos que en agricultura la mordida del estado es mucho más grande, aproximadamente 2,5 veces más que el productor.
En sequía, la diferencia es que los costos aumentan su proporción, disminuyendo tanto los ingresos del productor como los impuestos:
Vemos que en estos casos la tajada del estado aumenta mucho en proporción con la del productor
En una soja disminuida el estado se lleva casi cuatro veces más que el productor. En un maíz afectado, 5 veces más.
Creo que queda claro cuál actividad aporta relativamente más a las arcas del Estado, a pesar de que la lógica indica que debería ser al revés. Pero es un hecho que por su origen geográfico, y su historia personal, los Kirchner siempre han sido afines a las actividades extractivas y de renta mucho más que a las productivas.

PD: A pedido de comentaristas hice otra cuenta. Cuál sería la tasa sobre la ganancia bruta si sumamos los impuestos totales?
Soja 3 tn: 72%   Soja 2 tn 79%  Maiz 9 tn 71% Maiz 6 tn 84%.

miércoles, febrero 15, 2012

El impuesto del Pepe

A fin de año salió aprobado en Uruguay un impuesto a la tierra con capacidad productiva.
Tiene como característica que solo grava a campos de más de 2000 ha. Y tiene una alícuota progresiva de acuerdo al tamaño del campo. Por supuesto hay un índice de corrección de acuerdo a la aptitud de la tierra (allá le dicen índice CONEAT).
La idea es prevenir la concentración de la tierra, pero dudo que tenga algún efecto (negativo o positivo) en ese tema. La tasa es relativamente modesta para tener una incidencia determinante en decisiones de ese tipo, aunque tal vez induzca una división de parcelas entre familiares, o artificialmente entre sociedades (trampita).
Por supuesto las entidades gremiales de productores uruguayas, con predominio absoluto de propietarios, han repudiado este impuesto. Y es lógico, a nadie le gusta que le suban las imposiciones.
Pero si comparamos  con el sistema argentino de retenciones (un impuesto fijo) al producto en vez de a la tierra, el uruguayo presenta características muy interesantes, y para mi muy favorables.
  1. Si de gravar una renta se trata, grava al que recibe esa renta, que es el propietario. Esto ya lo desarrollé hace unos años acá. El impuesto del Pepe grava al dueño de la tierra, que es el único que percibe renta, en vez de gravar la ganancia capitalista del productor, como hacen acá las retenciones.
  2. Estimula la productividad y castiga al dueño de tierra mal explotada. Es una tasa fija por hectárea. Eso es independiente de que el dueño de una hectárea agrícola decida explotarla con vacas, o explotarla mal, o poner un coto de caza para su deleite. Sin duda va a promover que muchos dueños sin vocación o capacidad para la agricultura alquilen su tierra a chacareros uruguayos o argentinos, en vez de subexplotarla.
  3. Premia al productor más eficiente, porque como solo paga un impuesto fijo, al incidencia de éste será menor cuanto mayor sea la producción
  4. No altera la relación insumo/producto, lo que estimula la aplicación de tecnologías más caras, fertilización, reposición de nutrientes, etc. Con el sistema argentino, que disminuye el ingreso por cada unidad adicional producida, son necesarios más kilogramos de producto para poder pagar, por ejemplo. un kg de fertilizante, así que lógicamente significa que se va a usar menos fertilizante, a igualdad de otras condiciones, que en Uruguay.
  5. Es progresivo, de tal manera que puede compensar las ventajas de economía de escala de las mayores superficies, y si se quiere puede tasar en forma progresiva (más que proporcional) a los que más tienen.
La única contra es que una cantidad fija es más gravosa en caso de sequía o cualquier otra calamidad, por eso el productor va a preferir siempre un impuesto a las ganancias.  Pero esto tiene solución con diferimientos, como se hace habitualmente en casos de emrgencia.
En resúmen, puestos a gravar, el sistema oriental es mucho mejor que el argentino.
También el destino de lo recaudado representa otra ventaja para uruguay. Allá se va a destinar en reparar, mejorar y crear estructura de caminos, vías y puertos para mover la producción, o sea que es dinero que vuelve al sistema.
En la Argentina, a pesar de la monstruosidad que se recauda en retenciones, la infraestructura de caminos, puentes y vías férreas que tenemos en la Argentina de los 100 millones de toneladas es menor que la Argentina de las 25 millones de toneladas de la década del 80, y encima mucho más deteriorada. Lo único que mejoró, (los puertos por ejemplo) fue por inversión 100% privada. Podrían devolver en obras algo de lo que se llevan, no?.