lunes, noviembre 29, 2010

Transecta Tandil-Balcarce

Este mes estuve bastante ocupado, por eso es que los posts son bien escasos.
El Jueves 25, yendo de Azul a Mar del Plata, despacito con la camioneta cargada, empecé a contar los lotes de cada cultivo, y a partir del km 245 de la ruta 226, y hasta el km 20, anotarlos.
es una buena época para hacerlo, porque se diferencian bien los cereales de invierno, y los maíces y girasoles estan nacidos. La ruta 226, en el tramo relevado, atraviesa por el medio a los partidos de Tandil y Balcarce, por eso me parece interesante el resultado. Fueron 225 km, en los que detecté (alguno puede haberse escapado, y omití la zona suburbana de las dos ciudades), 541 lotes.
Lo primero fue diferenciar, por lo que se aprecia desde la ruta, si los lotes tiene aptitud agrícola, o son bajos o lotes de sierra con piedras que no se pueden sembrar:

Vemos que es una zona privilegiada, con un porcentaje muy bajo de tierras no aptas para agricultura. Las otras tienen uso ganadero, y en algunos casos, forestal.
En el caso de Balcarce, la ruta 226 es mejor que el promedio del partido, porque la parte norte del mismo es mucho más tendida, y con un porcentaje de lotes agrícolas que difícilmente supere el 50%.
Pero valga la transecta como una muestra, que en lo posible voy a repetir año tras año.


Cómo se usa la tierra con aptitud agrícola?


Resulta interesante que todavía existen en la zona lotes buenos con uso ganadero, tal vez el número sea exagerado, porque me da la impresión que los lotes con pastura son más pequeños que los otros, a raíz del levantamiento de alambrados y unificación de lotes en campos que se dedican a agricultura continua, pero es lo que surgió del conteo de portreros linderos a la ruta. Estos lotes tienen praderas, verdeos de invierno aún en pastoreo, o verdeos de verano. Incluso el conteo podría ser más alto porque hay lotes de avena que bien podrían haber sido pastoreados, y algun lote que se contabilizó como soja sin nacer podría haber tenido sorgo de pastoreo.
De todos modos, hay que tener en cuenta que son dos partidos con estancias grandes, y con mucha presencia de tambo, sobre todo Tandil, por lo que no espero que en otros lugares sea igual.

Qué cultivos se hacen este año en la zona?:


Acá hay que hacer la salvedad que a todo lote aparentemente sembrado sin cultivo emergido, lo consideré como soja. Puede haber una sobreestimación por algun verdeo de verano, como mencioné antes, o algun potrero con girasol o maíz sembrado muy muy tarde.
Al pasar en Febrero, se podrá comprobar qué porcentaje de los lotes con cosecha fina (trigo, cebada, avena, colza) se han sembrado con soja de segunda. No me extrañaría si el clima es favorable que en esa fecha al pasar por la ruta se vea 65-70% entre soja de primera y soja de segunda.
Llama la atención a tendencia que empezó el año pasado e reemplazar trigo por cebada. Eso obedece a las complicaciones que presentó el mercado de trigo los últimos años, y a que la cebada se cosecha 10 días antes, lo que permite una siembra anticipada de soja de segunda, con mayores rindes por hectárea.
Este post no pretende reemplazar ninguna estadística, pero si puedo repetir la transecta el año que viene en la misma fecha, las comparaciones van a ser interesantes.

miércoles, noviembre 10, 2010

Gracias al voto no positivo...

Leemos que si rigiera la tablita que hizo Lousteau en la resolución 125, las retenciones a la soja serían hoy de 44%, en vez del 35% que rige desde hace tres años.
Eso significaría una exacción extra de U$S 2400 millones al agro.
Por supuesto todas las ventajas a los pequeños productores arrancadas tras meses de lucha hace 2 años que no estarían vigentes, de acuerdo a la fecha de vencimiento que tenían esas disposiciones en la media sanción de diputados.
Y a eso podemos agregar que los planes de rebaja de retenciones al maíz (Programa Maiz Plus) anunciado con bombos y platillos hace casi dos años no se implementó, ni tiene miras de implementarse (la palabra no es un valor en la administración actual). Las también archianunciadas devoluciones de retenciones a pequeños productores de trigo vienen a un ritmo insignificante.
En los demás cultivos, como maíz, soja y girasol, también la alícuota vigente con la tablita de la 125 sería mucho mayor a la actual, pero en maíz y trigo la diferencia no va a los productores sino a los intermediarios, a raíz del manejo de los cupos de exportación que hace bajar los precios internos.
Como conclusión, por más que el amigazo Eduardo insista en que el camino pasa por segmentaciones instrumentadas por el gobierno (idea que tiene sus atractivos, pero que sabemos que no hay manera de que un gobierno como este las implemente en la práctica), la única verdad es que es la rebaja de retenciones lo único que se puede conseguir en la práctica, si se logra.
Pero por lo menos, al caer las facultades delegadas el año pasado, las retenciones no se pueden aumentar, como soñarían los oficialistas.
Así que gracias a Cleto zafamos del 44%. No esta mal para estos tiempos de cólera.

jueves, octubre 21, 2010

La Tormenta Perfecta. Reloaded?

Estos días estamos viendo como la hacienda sube otro escalón de precio. Veamos los precios en Liniers de una de las categorías más populares (novillitos)


El análisis es que por los próximos 3 años, por lo menos, vamos a estar en un contexto de escasez, tenemos 10 millones de cabezas menos que hace 4 años (ver excelente informe de SENASA), y se ha detenido la malsana liquidación de stocks que agregaba una oferta extra al mercado.
Veamos la oferta. El dato de oferta global que publica la ONCCA llega siempre con retraso, así que vamos a usar la oferta física en el mercado de Liniers.


Es inevitable comparar los dos años, notándose la menor oferta en 2010, y que nos acercamos al momento en que baja estacionalmente la oferta (como también pasó en el 2009).
Sin embargo, no se nota que este habiendo una baja pronunciada en este momento, al menos no acorde al aumento de precios. A qué se debe entonces?
Una hipótesis es que han disminuido las ventas directas, o la oferta propia que los frigoríficos y matarifes engordan en los feedlots. Eso no lo vamos a saber hasta que aparezcan esos datos. Al respecto, un punto que hay que tener en cuenta que en los primeros meses se notó un cese de la liquidación de vientres, pero no había empezado la retención de hembras que era lógico esperar. Esa retención es muy buena para el futuro, pero cuando comience va a significar unos cuantos miles de animales menos por mes que entran al mercado. Estará comenzando?
Vemos que la oferta relativa de hembras estuvo durante la mayor parte de 2010 alrededor de un 10% menos que en la liquidación de 2009. Y que el último mes nos estamos acercando a un 20% menos, que implicaría una leve retencion, si eso se profundiza...
El otro punto de vista a analizar es la demanda. Cuando baja forzosamente el consumo de un bien apreciado, el consumidor puede volver a pujar por recuperarlo cuando recupera ingresos. La elasticidad de la demanda es fundamental, solo ella puede convalidar subas ante disminuciones de la oferta, o aún ante un estancamiento de ella. No podemos echarle la culpa a la exportación porque en el segundo trimestre solo se exportó el 9,5% de la faena, contra el 17,9% del mismo período del año pasado. Así que el árbitro no va a ser Moreno, sino el consumidor argentino.
Me parece delicioso ver a este personaje, el principal culpable de la situación actual, tan impotente para manejar el mercado. Los próximos meses van a ser movidos, con fuertes oscilaciones de precios, toda una clase de economía básica, y clásica. Y un dolor de cabeza para el gobierno.


Este post fue hecho con la invalorable ayuda de contal devertefeliz (cuyo blog recomiendo) que me proporcionó los datos y algunos gráficos.

martes, octubre 12, 2010

Modelo o propiedad?

Hoy aparece una nota en tapa en P12 sobre las disputas de tierra en la zona chaqueña ampliada (Chaco, Santiago, Salta y Formosa).
A mi me llama la atención la poca perspicacia del periodista, con su obsesión de tirar encima del modelo agropecuario responsabilidad por estos conflictos de tierras.
Para empezar, esa zona solo representa el 12% del area de soja nacional, o sea que es un conflicto lejano para la absoluta mayoría de productores. Hablan de un número dfabulos de hectáreas, pero las estadísticas dicen que en esa zona la soja solo creció en 900.000 ha desde 2000.
Pero más allá de las exageraciones, lo central es darse cuenta que no estamos frente a un conflicto ecológico, ni de modelos productivos, sino frente a un simple (por lo repetitivo en la historia del mundo) conflicto sobre tenencia y propiedad de la tierra.
En la segunda parte de la nota hace referencia a otros conflictos de aborígenes, desde los que tienen contra ovejeros en la Patagonia, hasta con forestadores en Misiones.
Lo común en todos estos conflictos es que dos personas o grupos quieren el mismo pedazo de tierra. Es irrelevante para que la quieren, lo central es la pugna por la tenencia.
Porqué se han acentuado en esta década? Es sencillo de explicar, esto ha sucedido siempre que tierras sin valor comercial pasan a tenerlo por un cambio en los mercados o en la tecnología utilizable para explotarla. El motivo puede ser un nuevo cultivo, que encontraron oro, que una ruta asfaltada va a pasar por el frente, la llegada de la industria turística o lo que sea. Antes esas tierras no le interesaban a nadie, en gran parte no estaban mensuradas ni con papeles en orden, y podían o no estar habitadas por pastores de subsistencia (que es el sistema productivo más usual en los millones de hectáreas sin valor de la Argentina).
De golpe algunos se dan cuenta que esos terrenos lejanos pueden servir para algo (algo que de ganancia), y se empiezan a desempolvar las escrituras intestadas del bisabuelo, se fatigan pasillos de gobernadores para pedir adjudicación de tierras fiscales, o directamente se falsifican papeles. Y empieza el conflicto entre el que vive pobremente en esas tierras, usualmente el pastor de subsistencia citado antes, y el que viene de la ciudad con "papeles".
Estas son las razones por las cuales estas cosas nunca pasan en Provincia de Buenos Aires o Santa Fe, por ejemplo, donde toda la tierra tiene dueño con escrituras, con tenencia y sin conflicto.
Entonces la solución no pasa por despotricar contra modelos productivos o en defensa de la ecología. En una sociedad de derecho, el que el estado considera dueño debería recibir su título de propiedad en regla. Si por motivos de pobreza o culturales no puede hacer el trámite, algun instituto debería encargarse de que así suceda. Donde el conflicto es real, el estado debería arbitrar, y solucionar el problema de alguna manera (si los dos tienen algun derecho, compartir, o indemnizar al que no sea favorecido).
Una vez que se determina al dueño, y tiene su escritura, podrá dedicarse a cualquier actividad lícita como cualquier otro propietario, podrá seguir criando chivos y hachando árboles para hacer carbón (si no se prohibe), sembrar soja si lo permite la ley de bosques, poner un hotel, vender, alquilar, hipotecar, etc. Como cualquier propietario del planeta.
Cuando los problemas se analizan y reducen a su escencia, es cuando damos el primer paso para solucionarlos. No puede ser que la única garantía para un poblador de una zona lejana sea que nadie tenga interés en la tierra que habita. En una sociedad de derecho debería haber otras salvaguardas.

lunes, octubre 04, 2010

Usamos muchos agroquímicos?

Los agroquímicos, que excluyendo fertilizantes son productos químicos que se encargan de controlar insectos, ácaros, hongos y malezas que afectan el rendimiento de los cultivos, se han convertido en una causa fundamental del dramático incremento de la producción de alimentos de las últimas décadas (las otras causas son la genética, los fertilizantes y el mejor manejo agronómico). Y como la cantidad de tierras a incorporar en el futuro a la producción es inferior a las que van a salir del sistema por urbanización, no cabe duda de que el incremento de la población, y del consumo per capita, va a tener que ser atendido exclusivamente por un incremento en la productividad por hectárea. En ese contexto, no podemos darnos el lujo de perder un solo kilogramo por causas evitables. Aunque todavía sucede, como se ve en el cuadro de abajo (origen FAO, en página de CASAFE)


Hay una tendencia en la sociedad argentina en vernos siempre como un caso peculiar. En patria Chacarera hemos venido tratando de desmitificar muchas de esas supuestas "peculiaridades".
Desde hace un par de años hemos venido escuchando que hay en nuestro país un desproporcionado uso de agroquímicos, con una secuela de terribles daños ambientales y humanos (aún no probados, a veces ni documentados, pero si mentados).
Para poner las cosas en perspectiva veamos como ranqueamos en el uso de agroquímicos comparados con otros países.


Los datos están en TN de ingrediente activo (i.a.)y el origen es la FAO. Los datos argentinos son provistos por CASAFE, y son el promedio de 2008 y 2009, tomando como promedio de % de i.a. a 35,1% en insecticias, 56,7% en herbicidas, 21,7% en fungicidas y curasemillas, y 10% en acaricidas). lamentablemente no pude encontrar datos actualizados de Estados Unidos. La superficie tomada es la suma de superficie arable y con cultivos perennes que consigna la FAO para 2008.
Lo primero que notamos es que nuestro uso parece mas o menos en línea con países que no se puede sospechar que sean poco sensibles al tema ambiental o a la salud pública. Es más, vemos el alto consumo de países como Holanda o Japón, que se caracterizan por tener las áreas rurales muy imbricadas con áreas pobladas.
No hay dudas de que el consumo argentino ha venido incrementándose mucho en las últimas décadas, hasta llegar a los 242,88 millones de lt/kg(producto formulado) del promedio de 2008/2009, pero la comparación adecuada nos deja ver que no hay nada peculiar en el volumen alcanzado.
Podemos ver además que ha bajado la peligrosidad promedio de los productos usados (de acuerdo a la clasificación de la OMS):

Los productos más tóxicos son los de la clase Ia, y los menos tóxicos estan en la clase IV.
No voy a repetirme en el caso específico del glifosato porque de eso hice un post hace un tiempo.
Se ha insistido mucho también en que la sojización es la gran responsable de este aumento del uso de agroquímicos. En realidad hay dos factores, la agriculturización y la siembra directa, que implica reemplazar las labores con herramientas antes de la siembra por agroquímicos (para reducir erosión y evaporación), y el proceso entre la cosecha y la siembra meses después se llama barbecho químico. Porque según se ve en el cuadro a continuación, el % del uso total (en valor) en el cultivo de soja no es tan diferente de su % dentro de la superficie que ocupa (los frutales, en cambio, consumen mucho más en proporción a la tierra que usan).

Distribución de la facturacion de agroq. por cultivo (fte. CASAFE).

Los productores extensivos e intensivos gastan en productos de protección de cultivos alrededor de 1500 millones de dólares por año. En el promedio de 2008-2009 el origen de dichos productos fue el siguiente, según CASAFE.

Creo que tenemos el cuadro de situación. Sin duda, así como con menor número de automóviles per capita tenemos más accidentes que en los países desarrollados, no tengo dudas que los problemas de intoxicaciones en la Argentina se originan mucho más por un uso inadecuado o imprudente que por la cantidad de agroquímicos utilizados.
Los únicos datos concretos que conseguí al respecto estan en un informe del Ministerio de Salud de 2003. Lo interesante es que se reportan 287 casos de intoxicación por pesticidas de uso agrícola, contra 7883 intoxicaciones por medicamentos, 7226 por productos del hogar y 3561 por plaguicidas de uso doméstico(en un total de 26188 casos para el año 2001. En el total de plaguicidas (agrícolas y domésticos) el 69% fue accidental, el 18% tentativas de suicidio y el 0,33% intentos de homicidio (con predominancia de víctimas masculinas en este caso). De los 3848 casos de plaguicidas agrícolas y domésticos (287+3561) 67 terminaron en muerte (39 de ellas por suicidios).
Cómo trabajar para proteger a las poblaciones y los operarios? La respuesta es obvia, capacitar y regular para que todos los involucrados adopten las buenas prácticas de aplicación, en el mundo desarrollado hay distancias mínimas para aplicaciones terrestres que van de los 5 a los 300 metros, y acá hay regulaciones en algunas provincias que deben ser respetadas. En aplicaciones aéreas se habla de 300 a 500 metros. Además hay sencillas técnicas que minimizan a niveles insignificantes la posibilidad de que llegue producto a áreas contiguas a las aplicadas.
Como resumen, los productos de defensa de cultivos son necesarios, no los estamos usando más que en muchos países desarrollados, y debemos hacer énfasis en un uso seguro de los mismos.

lunes, septiembre 20, 2010

El mito del granero del mundo (IV) Conclusiones

Ya vimos en los dos capítulos anteriores que las declamaciones sobre la "extraordinaria productividad" de la región pampeana tienen poco fundamento. Y no solo eso se debe tener en cuenta, hoy las diferencias edáficas y climáticas están relativizadas por los frutos de la tecnificación, como genética, plaguicidas, fertilizantes y manejo agronómico, al punto que la brecha tecnológica que sufrió el campo argentino en las 4 décadas que siguieron a la segunda guerra mundial ocasionó un estancamiento de la producción a niveles de la década del 30, ocasionando un enorme atraso relativo con respecto al Primer Mundo, que se empezó a revertir recién en los 90.
Los economistas pondrán seguro como argumento de que tenemos una competitividad superior al hecho de que siempre pudimos exportar a esos países. Es falso.
Este error es un fruto de extrapolar la noción de competitividad industrial a la agricultura extensiva. En productos industriales, la exportación fluye de los países más competitivos a los menos competitivos. No es así en la agricultura extensiva, acá la variable fundamental es la disponibilidad relativa de tierra con respecto a la población.
Veamos como se pueden clasificar los países de acuerdo con su disponibilidad de tierra, tengamos en cuenta que el promedio mundial es 4,42 habitantes por hectárea cultivada (se excluyen pasturas para ganado):
Obviamente, los países exportadores tienen menos habitantes por hectárea arable que el promedio mundial.
La última columna consigna las hectáreas arables que esos países "tendrían de más" de acuerdo a su población.
Por supuesto este último cálculo es una grosera simplificación, porque asume productividades y consumos uniformes en todo el planeta, lo que es notoriamente falso, pero permítanme tomar esa licencia.
Lo que pone a la Argentina entre el puñado de exportadores de alimentos básicos, no es una calidad excepcional de sus tierras, sino la CANTIDAD, en relación con su población. Característica que sin duda era más notoria a fines del siglo 19, cuando ni siquiera alcanzaba la gente para explotarla con los métodos de entonces. Esa fue la época en que se forjó el mito del granero del mundo.
El siguiente cuadro expone una selección de típicos países importadores de alimentos:
Esta es una selección, porque en realidad la mayoría de los países del mundo son importadores de alimentos, provenientes del selecto grupo de arriba. En algunos casos son alimentos comprados, en otros casos ayuda alimentaria internacional, y en otros deberían importar pero no tienen divisas y sus poblaciones sufren las consecuencias.
Obviamente estos países, a diferencia de los exportadores, tienen muchos más habitantes por hectárea arable.
La última columna, análogamente al cuadro anterior, expone la superficie apta que estos países deberían incorporar para tener 4,42 habitantes por hectárea arable, que es el promedio mundial. Rigen los mismos reparos que en el cuadro anterior, pero creo que esto explica algunos movimientos geopolíticos de los últimos tiempos, y algunas alianzas estratégicas (antiguas y recientes).

Entonces encontramos que a algunos países les sobra tierra, y a otros les falta. Es este hecho, y no el diferencial de productividades (que es muy alta en muchos países fuertemente deficitarios), lo que rige el flujo del comercio de alimentos.
Los países con tierra excedente deben arreglárselas para llegar con sus productos a los países demandantes, y ese es el motivo por el cual deben adquirir competitividad en sus producciones exportables, o dejar las tierras sobrantes sin explotar.
La Argentina no es exportadora por ser competitiva, sino que es competitiva porque necesita exportar. Esa es la ley de los países con menos población que tierras. Cada país estructuralmente exportador de los cultivos extensivos que constituyen la base de la alimentación busca entonces especializarse en los que tiene una ventaja relativa con respecto a los otros países exportadores (competidores).
El resto del mundo necesita divisas para importar, o muy alta productividad en su relativamente escasa tierra, o una notable frugalidad de sus consumidores, o una combinación de esto factores para sobrevivir.
Además de buscar sus productos más adaptados, qué otros ajustes ocurren en los países obligados a exportar?
El más importante es la ampliación progresiva de la escala de la producción. Todos sabemos que es lo que ha ocurrido en la Argentina (con su contrapartida de disminución en el número de explotaciones), pero también ha ocurrido en el resto de los países de las mismas características.
El número de explotaciones en el estado maicero de Iowa bajó un 56% desde la postguerra. En el estado sojero-maicero de Indiana desde 1950 el número de explotaciones de menos de 500 acres se redujo en un 67%, y el de explotaciones de más de 500 acres aumentó en un 275%. En el mismo período el número de agricultores full-time decreció en un 72%, mientras que los part-time solo disminuyeron en un 50%, representando hoy en día un 58% del total. En el estado triguero canadiense de Saskatchewan la disminución del número de productores fue del 63,5% entre 1941 y 2001.
Lo notable es que en todos los casos mientras disminuía el número de productores, la producción aumentaba.
Es lo más parecido a una reestructuración capitalista de una empresa. Los productores menos eficientes o con menos suerte dejan la actividad, mientras que los otros se amplían disminuyendo así sus costos fijos, mientras aumentan la producción. Los subsidios y la transmisión estatal de las novedades tecnológicas tienden a morigerar esta tendencia, manteniendo más tiempo más jugadores en la cancha, pero el proceso de largo plazo es inevitable. En Europa, donde los productores solo tienen que atender al consumo interno y por ende tienen mejores precios, la ayuda estatal tiende a evitar la concentración de explotaciones. Eso se materializó hasta 1990 con precios artificialmente altos, y desde 1990 con subsidios directos.
Lo que no debe perderse de vista es que el proceso se inicia con el sobrante de tierras, que obliga a tener un mínimo de eficiencia para poder exportar y ganar mercados, y eso trae como consecuencia una concentración de la producción cada vez en menos manos, salvo que el estado subsidie a los de menos tamaño. La alternativa es perder competitividad, y abandonar las tierras excedentes.
La especialización es también una consecuencia. Acá casi se ha perdido la "chacra mixta", pero podemos ver que en Estados Unidos las consecuencias fueron similares.
Recapitulemos entonces:
1) Se ha visto que la Argentina no tiene una productividad media por hectárea particularmente destacada en el concierto mundial. Solo en soja esa productividad la coloca dentro del pelotón de punta (pero no a la cabeza). Tenemos, como en muchos otros países, tierras muy buenas, y luego tierras y clima con calidad decreciente hasta llegar a lo no explotable (renta=0), como en el resto del mundo. Esto desmiente que exista la "renta diferencial a escala internacional". También queda descolocada la idea que lo que nos convierte en exportadores es una característica "cualitativa", ya que en muchos países importadores la productividad suele ser mayor que la nuestra.
2) También que lo que caracteriza a la Argentina es un cierto excedente de tierra con respecto a la necesaria para alimentar a su población. Este hecho obliga a exportar al mercado mundial esos excedentes de alimentos, y en consecuencia a producir con un mínimo de eficiencia que permita poder vender tanto en años de deficit productivo mundial, como de excedente productivo en el mercado internacional. Por el contrario numerosos países, a pesar de ser altamente productivos, tienen un deficit de tierras con respecto a su demanda alimentaria.
3)El hecho de estar obligados a exportar destaca la necesidad de estar en la frontera tecnológica, cuando así no ha ocurrido la producción se ha estancado. También esta necesidad rediseña hacia adentro la estructura de tenencia, y la tendencia a la concentración para reducir costos.
Los mitos positivos sobre uno mismo son buenos en la medida en que se crean los demás. Lo malo es cuando se los cree uno mismo. Esto ocurre a menudo en el "granero del mundo"

jueves, septiembre 16, 2010

El mito del granero del mundo (III) Y el maíz y la soja?

Ya vimos en el post anterior que la Argentina nunca fue nada excepcional en la productividad del trigo, al menos como para justificar en eso el slogan del "granero del mundo".
Examinemos ahora la situación del maíz, que durante décadas (hasta fines de los 80), fue el producto lider en las exportaciones argentinas.


Lo primero que debe llamar la atención es la apabullante supremacía de Estados Unidos en la producción y las exportaciones mundiales. Argentina es, a larga distancia, el segundo exportador a pesar de solo tener el 2,3% de la producción mundial. Es curioso notar también, como en el caso del trigo, que salvo Estados Unidos los países más productivos son importadores netos, y que los otros países exportadores no se caracterizan por tener altos rendimientos por hectárea.
Se ve también como la Argentina ha recuperado posiciones en el ranking de productividad, a pesar de que todavía esta distanciado (aunque menos que en los 60) de los países de mayor productividad.
El rinde promedio de 6564 en el sexenio esta promediando años malos y buenos, y zonas donde los rindes pueden ser similares a la media nacional de Estados Unidos, y zonas donde los rindes son similares a los de Sudafrica.

Acá vemos que gran parte de la diferencia en rendimiento por hectárea con Estados Unidos se debió a un atraso tecnológico a partir de la posguerra. De todos modos, los que conocemos las condiciones allá, sabemos que muy pocos lugares en la Argentina presentan condiciones tan favorables.
El caso de la soja presenta diferencias, como podemos ver en el siguiente cuadro:



Es claro que este cultivo, originario de Oriente y llevado tempranamente a Estados Unidos, no es tradicional en la Argentina, que de la nada ha llegado en 30 años a estar junto con Estados Unidos y Brasil, en el trío que maneja el 81% de las exportaciones mundiales (el resto se divide entre Paraguay, Uruguay, India y Bolivia, el resto del planeta es importador neto, solo hay 7 exportadores en el mundo).
Acá la productividad con respecto a otros países es más lucida, pero tampoco somos campeones. Igual que en el maíz, hay variación entre años por motivos climáticos, y los 25 quintales de promedio del sexenio es visto en algunas zonas privilegiadas como piso de producción (que puede llegar a 45-50 quintales) mientras que en otras zonas es visto como techo.
En el siguiente gráfico (copiado de este post) vemos la evolución de los rendimientos comparados de soja en Estados Unidos (el verdadero granero del mundo) y la Argentina.


Se ve claramente que es más parejo, esa tal vez sea una de las claves de la expansión del cultivo en nuestro país, estamos jugando en primera. Y se ve también porque el cultivo de soja parece haber llegado a un techo en Estados Unidos mientras el maíz sigue creciendo, con esa productividad y los precios actuales, en los estados más aptos conviene más hacer maíz. Lo mismo que en Europa conviene más hacer trigo.
Otra vez se ve que queda sin sustento hablar de "renta diferencial a escala internacional", o del granero del mundo.
En el próximo post hablaremos sobre la naturaleza de la competitividad argentina en granos, que no proviene de la "excepcional calidad de nuestros suelos y nuestro clima" como presuponen algunos economistas. Cuando digo esto, no estoy negando las cualidades de algunos de nuestros suelos, o por ejemplo las lluvias de Diciembre Enero que rara vez fallan en el Norte de Buenos Aires, pero la mayor parte del área agrícola de nuestro país no tiene esos privilegios, y eso se nota en los promedios.

jueves, septiembre 09, 2010

El mito del granero del mundo (II) El país del trigo?

(Viene de acá)
En el imaginario popular, y en los economistas, existe la idea de que la pradera pampeana constituye una unidad productiva excepcional, generando una "renta diferencial internacional" con respecto al resto del mundo, o de su mayoría.
Ya en la facultad (al menos en Cereales de la UBA) nos enseñaban que los suelos argentinos tenían la desventaja de acumular menos agua que los maiceros norteamericanos al no tener el proceso de congelamiento invernal, además de presentar los nuestros en su mayoría una capa arcillosa que complicaba el desarrollo de las raíces; o que el clima noreuropeo durante el llenado del grano de trigo hacía que los trigos invernales tuvieran un grano mucho más grande que el nuestro.
Pero eso no te prepara para el golpe para nuestro orgullo agronómico nacional que significa conocer otras zonas agrícolas del mundo, como el medio oeste norteamericano, la Beauce al norte de Paris, el valle del Po en Italia, o las llanuras bajas holandesas.
Ahora vamos a comparar la situación del trigo, dejando para otra nota a otros cultivos.
El trigo fue tanto el principal cultivo durante la era colonial, como el primer cultivo que se empezó a exportar a fines del siglo 19 cuando la inmigración posibilitó ampliar las áreas sembradas.
Si el ambiente argentino fuera muy especial para este cultivo emblemático, deberíamos esperar una alta productividad comparada, no? Una mayor cantidad de kg cosechados por hectárea?
En el cuadro de arriba (hacer click para agrandar) figura la productividad y la importancia relativa en producción, exportación e importación de los 20 países que más trigo producen, y agregué algunos otros (Japon, Chile, Brasil, Uruguay y Holanda) . Esta comparación es en la década del 60 y en la actualidad (en realidad 2000-2007, para sacar el efecto Moreno).
Los paises que riegan toda o casi toda la producción estan pintados en marrón, los que riegan una parte, en amarillo. Los países exportadores estan con letras azules.
Lo primero que llama la atención es que nuestra posición en la tabla es bastante mediocre. Y para romper otros preconceptos, todos los países exportadores, con la excepción de Francia, estan de mitad de tabla para abajo (USA, Canada, Rusia, Australia, Ucrania, Kazakhstan). Los países que representan el 70% de la exportación mundial estan debajo del promedio mundial de rinde.
La FAO no tiene datos anteriores a la década del 60, por lo que no podemos hacer una tabla semejante para el Centenario, la época en que se hablaba del "granero del mundo". Sin embargo es en la década del 60, se ve que sin mirar los datos, es que la teoria de la "renta diferencial a nivel internacional" llega a popularizarse entre los economistas argentinos.
Si bien no pude conseguir datos de principios de siglo para todos los países del cuadro de arriba, si se pueden conseguir de algunos de esos países: En el gráfico siguiente se muestran los rendimientos de cuatro países exportadores : Argentina, Estados Unidos, Canadá y Francia, a lo largo de todo el siglo 20.

Como podemos ver, a principios de siglo la Argentina tenía menor rendimiento por hectárea que sus cuatro competidores. Tal vez para un calabrés acostumbrado a sembrar en las piedras acá crecía cualquier cosa, pero en la comparación con la Primera A de la agricultura no estábamos en el pelotón de punta.
Entre la década del 20 y la posguerra las cosas se emparejaron, pero en la posguerra comenzó el proceso de tecnificación por mayor cantidad de insumos (fertilización, fungicidas, etc), que acá llegó con un cuarto de siglo de retraso por las políticas vigentes, y el gráfico muestra la brecha que se generó en ese momento. Los economistas hacían hincapie entonces en que acá se usaban menos de esos insumos y se gastaba menos (atribuyendo ese hecho a la bondad de la tierra), sin tomar nota de la creciente brecha en productividad. La brecha recén comenzó a cerrarse lentamente en los 70, y con mayor velocidad en los 90. Alguien puede asegurar entonces que un chacarero argentino gana siempre por hectárea más que uno delos otros países mencionados?
Podemos concluir que el concepto mismo de renta diferencial a nivel internacional es medio absurdo. La renta diferencial, que grosso modo es la diferencia de productividad entre las mejores y las peores tierras, se da adentro de cada país, en nuestro caso y en el cuadro que sigue comparamos la productividad entre el Sudeste(los 7 partidos de Mar y Sierras) y el Sudoeste de la Provincia de Buenos Aires(los siete partidos cercanos a Bahía Blanca).

Nunca vi publicada una sola cuenta que ejemplifique la "renta internacional", parecía que nuestra condición de "granero del mundo" que no se discutía, nos eximía de esa necesidad básica.
Crear mitos es una herramienta de marketing, pero el problema es creérselos.

lunes, septiembre 06, 2010

El mito del granero del mundo (I) Introducción

Hacia fines del siglo 19 se comienza a describir a la Argentina como el futuro "granero del mundo".
Estas menciones coinciden con el momento en que se hizo evidente que para poner en producción las tierras incorporadas al dominio nacional a partir de 1870 hacía falta una enorme inyección de recursos económicos y humanos. Hacían falta ferrocarriles, puertos, gente con el oficio de agricultor, de herrero, constructores. Tanto préstamos como inversiones extranjeras directas eran necesarias. Y en materia de gente hacían falta inmigrantes, la pampa estaba prácticamente vacía, y los habitantes de aquel entonces no poseían los oficios necesarios y estaban formados en una cultura muy diferente como para adquirirlos de un día para otro.
Sin duda hizo falta una campaña de propaganda para lograr esos recursos, y ahí se empezó a construir este mito, esta exageración. Y que terminamos creyéndola todos los argentinos.
Nuestras pampas son extendidas, pero ni cerca de las dimensiones de las planicies de Norteamérica. Hay muy buenas tierras en nuestro país, también mediocres, pero en muchos países hay tierras tan buenas como las nuestras, lo mismo podemos decir de los climas de nuestras regiones agrícolas, a pesar de que en el 80% de la Argentina predomina la aridez, el este de la Argentina presenta un clima adecuado para los cultivos templados y muy bueno para el crecimiento del pasto(que no es nuestro tema ahora) .
Hoy poseemos el 2% de las tierras arables del planeta, no es para taaaanto, pero como tenemos solo el 0,5% de la población mundial somos de los países que deberían tener siempre un excedente exportable, nada como para que el mundo se muera de hambre si éste desaparece (como si sucedería si Estados Unidos no exportara nada), pero tampoco para despreciar, y sin duda es una gran ayuda para un país de ingresos medios.
En 1860 solo teníamos el 0,1% de la población mundial, lo que con la tecnología de entonces era muy insuficiente como para explotar las tierras que se estaban incorporando. también se notaba el efecto de alta fertilidad de las tierras vírgenes (de hecho estuvimos incorporando tierras hasta 1910), pero ese efecto no llega a durar una década.
Así que los propagandistas de aquella época trataron de construir el relato de un país vacío y potencialmente rico, esperando la gente y los capitales que transformaran esa potencialidad en realidad.
Como los inversores y los inmigrantes notaron después, no era para tanto. Pero el flujo de dinero de aquella época forjó un mito dificil de remover.
Por un lado los agraristas de todas las épocas supusieron erroneamente que eso alcanzaba para tener un país rico.
Por otro lado se construyó (más desde la sociología que desde la economía) la teoría de una supuesta "renta diferencial a nivel internacional", que es la madre de la teoría de otra supuesta y generalizada "renta extraordinaria" de la que hablan tantos papanatas hoy en día.
En el próximo capítulo le pondremos algunos números a estas afirmaciones.

sábado, septiembre 04, 2010

Mito del granero del mundo reloaded.

Hace unos meses había empezado una serie de cuatro posts sobre lo que yo considero el mito del granero del mundo.
Solo publiqué estos dos:
Y luego sufrí el robo de la notebook e interrumpí la serie.
Para que los posts 3 y 4 no queden descolgados, la semana que viene voy a repetir los que ya publiqué antes.
Es un tema muy interesante porque mezcla un mito sobre el potencial de la llanura pampeana, otro mito sobre la "renta diferencial a nivel internacional" y un tercer mito sobre el origen de la competitividad del agro argentino.
El Lunes va el primero.